Honduras

Por Josué Joel Sevilla López

Resumen

Este trabajo ubica el fenómeno de los movimientos estudiantiles en la década de 1970, en el nivel de secundaria y la universidad. A finales de la década de 1960, hubo una serie de movilizaciones contra las pretensiones de las Universidades del Estado de Florida, por conducir la educación hondureña. La resistencia contra el Consorcio de Florida culminó con la organización y participación de la izquierda hondureña.

Palabras clave: comunismo, política, exiliados, policía, Honduras

1. Introducción:

Este trabajo aborda como los Partidos Comunistas Hondureños (PC hondureños) se vincularon con el movimiento estudiantil de secundaria y universitario en la década de 1970. El artículo fue construido a partir de los testimonios de algunos protagonistas de la época. En Honduras, el estudio de los movimientos estudiantiles es un pendiente de las ciencias sociales. Actualmente existe un reducido conjunto de trabajos destacados que permiten ubicar desde la generalidad, la historicidad de los movimientos estudiantiles en Honduras.

Las teorías sociológicas surgidas en Europa y EUA en la década de 1960, reconocen a las organizaciones estudiantiles como parte de los nuevos movimientos sociales. Por ende, se presenta la evolución de las teorías dominantes en la academia de los movimientos sociales y la teoría de los movimientos antisistémicos de Immanuel Wallerstein como una postura alternativa de análisis (Wallerstein, 2004). En este sentido, se utiliza el concepto de movimientos antisistémicos para referir al movimiento obrero, movimiento campesino, los Partidos Comunistas Hondureños, y los movimientos estudiantiles hondureños.

La década de 1970 en Honduras, ha sido definida por la historiografía como una etapa marcada por el reformismo militar. El coronel Oswaldo López Arellano (OLA) realizó un viraje al ejecutar en su segundo mandato (1972-1975), una serie de reformas en materia económica y de inversión estatal de relativa trascendencia en el país. Entre los años 1963-71, OLA se hizo del poder político en Honduras en una primera etapa a partir de una alianza con el Partido Nacional de Honduras. Dicho partido fue dirigido por el emblemático Ricardo Zúñiga Agustinos en la década de 1960, quien culminó su carrera política acusado de corrupción. Finalmente describiré la historicidad de los movimientos estudiantiles desde una generalidad y presentaré como se conformaron los diferentes movimientos estudiantiles en la década de 1970, a partir de los testimonios. Los dos Partidos Comunistas que existían en nuestro país, participaron en el proceso de formación de las organizaciones y frentes estudiantiles de la década de 1970.

2. Aproximación a las teorías sobre los movimientos sociales en el siglo XX: teorías predominantes y la teoría de los movimientos antisistémicos

La teoría social empleada para analizar los movimientos sociales ha tenido una evolución en el siglo XX. La protesta social se convirtió en un fenómeno importante y los científicos sociales trataron de explicar las motivaciones que llevaron a las clases subalternas y diferentes actores a luchar

con agendas alternativas, contra los poderes fácticos. Durante el siglo XIX, Marx y Engels fueron pioneros en examinar el impacto del capitalismo en Europa, pero también a la clase obrera. Un análisis clásico lo dejó Federico Engels en “La situación de la clase obrera en Inglaterra” (Engels, 2019). Carlos Marx, lo hizo en “Los Manuscritos económicos y filosóficos”. Posteriormente, ambos escriben “El Manifiesto comunista”, donde existe un énfasis en la clase obrera (Engels K. M., 2019).

Durante la primera etapa la teoría social puso su atención en el movimiento obrero y el movimiento campesino. El sociólogo Eugenio Sosa (2013) explica que, durante la primera mitad del siglo XX, surgieron las teorías de psicología de masas, el comportamiento colectivo y la sociedad de masas, derivadas de un enfoque psicosocial (pp. 25-29). El estudio de los movimientos sociales prosiguió desarrollándose. En algunos países dichos movimientos fueron considerados como peligrosos según Guido Galafassi (2011), quien comenta al respecto:

En el periodo de entreguerras, la ciencia norteamericana consideraba mayoritariamente a la movilización social como portadora de un comportamiento político no institucionalizado, espontáneo e irracional, por lo cual era potencialmente peligrosa al tener la capacidad de amenazar la estabilidad del modo de vida establecido. (p. 9)

Durante la segunda mitad del siglo XX, surgieron en EUA las posturas teóricas de la “elección racional” y la “teoría de movilización de recursos”. La teoría de la elección racional consideró los movimientos sociales como actores racionales que definen sus objetivos empujados por ciertos intereses individuales. Sobre la teoría de la movilización de recursos, el escritor argentino Guido Galafassi (2011) menciona lo siguiente:

En este marco surge la teoría de la “movilización de recursos” (ressource mobilization) que es, por mucho, la que ha cosechado la mayor parte de los adeptos y la que se mantiene vigente hasta la actualidad. La diversidad de matices es muy grande, pero podemos mencionar a modo de ejemplo los siguientes autores más o menos afines a esta línea: McAdam (1982), McCarthy (1977), Tarrow (1997), Tilly (1978, 1990), Craig Jenkins (1994), etc. Aquí, la preocupación ya no gira exclusivamente alrededor del individuo egoísta sino alrededor de la “organización” y de cómo los individuos reunidos en organizaciones sociales gestionan los recursos de que disponen (recursos humanos, de conocimiento, económicos, etc.) para alcanzar los objetivos propuestos. (p. 10)

Aparte de las teorías citadas, Guido Galafassi informa sobre la teoría de los movimientos antisistémicos desarrollada por el destacado sociólogo norteamericano Immanuel Wallerstein. Dicha perspectiva no fue entendida en una primera etapa en los círculos académicos y tuvo que entrar en el debate con otras posturas teóricas que se estaban desarrollando en EUA y Europa. Su apuesta consistió en denominar como movimientos antisistémicos a lo que se conoce como movimientos sociales ¿Cómo define los movimientos antisistémicos Immanuel Wallerstein?

Una forma de expresión que pueda incluir en un solo grupo a aquellos que, histórica y analíticamente, habían sido en realidad dos tipos de movimientos populares diferentes, y en muchos sentidos hasta rivales; es decir, por un lado, aquellos movimientos que se identificaban con el nombre de “sociales” y, por el otro lado, los que se autocalificaban como “nacionales”. Los movimientos sociales fueron concebidos originalmente bajo la forma de partidos socialistas y de sindicatos; y ellos pelearon para fortalecer las luchas de clases dentro de cada Estado, en contra de la burguesía o de los empresarios. Los movimientos nacionales, en cambio, fueron aquellos que lucharon para la creación de un Estado nacional, ya fuese combinando unidades políticas antes separadas que eran consideradas como parte de una nación —como por ejemplo en el caso de Italia- o escindiéndose de ciertos Estados considerados imperiales y opresivos por la nacionalidad en cuestión— como el caso de algunas colonias en Asia y en África, por ejemplo. (Galafassi, 2011, p. 15)

Los movimientos antisistémicos aspiraban a la toma del poder para cambiar el mundo. En un texto recopilatorio de ensayos llamado “Capitalismo histórico y movimientos antisistémicos”, dicha categoría es empleada por Wallerstein para referirse a los movimientos sociales que surgieron en el siglo XIX y XX:

El siglo XIX vio el nacimiento de dos variedades principales de movimientos antisistémicos: socialistas y nacionalistas. Los primeros insistían en la opresión del proletariado por la burguesía, y los segundos en la opresión de los pueblos (y «minorías») sometidos por etnias dominantes. Ambos tipos de movimientos pretendían conseguir, en un sentido amplio, la «igualdad». De hecho, tanto unos como otros utilizaron las tres consignas del lema revolucionario francés «libertad, igualdad, fraternidad» de forma prácticamente indistinguible. Ambos tipos de movimientos fueron cobrando una forma organizativa concreta en un país tras otro, y al final en casi todos, durante la segunda mitad del siglo XIX y la primera mitad del XX. Ambos insistían en la importancia de conquistar el poder estatal como etapa intermedia indispensable en la vía hacia sus objetivos últimos. El movimiento socialista, sin embargo, sufrió una importante escisión mundial a comienzos del siglo XX a propósito de la vía más adecuada para conquistarlo (estrategia parlamentario insurreccional). En 1945 existían tres redes claras y distintas de tales movimientos en la escena mundial: los partidos comunistas de la Tercera Internacional, los partidos socialdemócratas de la Segunda Internacional y los distintos movimientos nacionalistas (o de liberación nacional). El periodo 1945-1968 supuso notables logros políticos para esas tres redes de movimientos. (Wallerstein, 2004, p. 348)

La propuesta teórica de los sistemas mundos, y los movimientos antisistémicos fueron diseñados por el autor para analizar procesos sociales de largo plazo y aquellos actores que generaron procesos de resistencias, en una etapa histórica. Las teorías de los nuevos movimientos sociales incluyen a los movimientos estudiantiles, así como los movimientos identitarios y culturales, en su agenda de análisis. En este sentido, este ensayo consideró a las organizaciones estudiantiles como un movimiento antisistémico. Ese será el énfasis que se dará en las líneas que prosiguen. La categoría de movimientos antisistémicos se utilizarán para referirse al movimiento obrero, movimiento campesino, los Partidos Comunistas Hondureños, y los movimientos estudiantiles hondureños.

3. Contexto histórico de Centroamérica y Honduras en la década de 1970

La década de 1970, es descrita en Centroamérica por el sociólogo costarricense Manuel Rojas Bolaños (1994) en la “Historia general de Centroamérica” por distintos escenarios. En Guatemala se estableció un régimen militar fuerte que dominó la política durante casi toda la década. El Salvador, y Nicaragua se conducen hacia los procesos de guerra civil. La mayor parte de organizaciones guerrilleras se fortalecieron en estos países durante la década de 1970. En cambio, Costa Rica agotó la estabilidad política y económica de los procesos de reformas que, desde la década de 1940, se fortalecieron en este país (pp. 116-138). Honduras inició un proceso de apertura democrática al que la historiografía hondureña denominó como reformismo militar (Cid, 1983, pp. 267-299).

Sin embargo, la década de 1960 Honduras transitó por un proceso de represión, y persecución de los movimientos antisistémicos después del golpe de estado de 1963, bajo el pretexto de una supuesta infiltración comunista a lo interno del gobierno de Ramón Villeda Morales (1957-63). Nada más absurdo como justificación de las Fuerzas Armadas debido a que dicho gobernante siempre se identificó como un abierto anticomunista en nuestro país. El primer mandato de OLA, se estableció mediante en una alianza con el Partido Nacional de Honduras.

El movimiento antisistémico hizo varias manifestaciones de resistencia entre movimientos guerrilleros (1965), y el llamamiento de dos huelgas generales inconclusas contra OLA, en 1965 y 1968. La década de 1960, terminó con la guerra entre Honduras y el Salvador en 1969, y una mala experiencia en El Mercado Común Centroamericano. Esto debilitó el poder político de OLA, quien presionado por los movimientos antisistémicos y otros actores tuvo que convocar a elecciones en marzo de 1971, de donde resultó ganador el nacionalista Ramón Ernesto Cruz (Salomon, 1982, p. 51). Ante la pésima administración en que cayó su gobierno, OLA aprovechó esta oportunidad para derrocar a Ramón Cruz, quien esperaba una poderosa manifestación campesina que se dirigía a la capital Tegucigalpa, en diciembre de 1982.

Al posicionarse en un segundo mandato, OLA llevo a cabo un conjunto de reformas en diferentes campos de la economía por medio de una seria de Decretos ejecutivos. La publicación del Decreto 8 en 1973, significó un primer momento del gobierno en la configuración de su programa reformista (Cid, 1983, p. 287). Luego se publicaron los Decretos 9, 10, 12, 14 como parte de la reforma según Leticia Salomón (1982, pp. 75-76). Posteriormente apareció ante la opinión pública en enero de 1974, el Plan Nacional de Desarrollo (PND), y la publicación de la segunda LRA en 1975. Acompañado a las reformas, se creó el Proyecto de Capacitación Campesina para la Reforma Agraria (PROCCARA), el cual estuvo coordinado a partir de 1973 por el reconocido teórico Clodomir Santos de Morais (1928-2016), el cual capacitó una gran cantidad de técnicos en torno al proceso de LRA. Gracias al planificador brasileño, en Honduras se fundaron las empresas asociativas y aplicó su teoría de organización en el país. En el contexto del momento histórico que se describe, Santos de Morais publicó su Teoría de la organización “que, en su opinión, permitirían que obreros y campesinos y, en general, los pobres, puedan auto-organizarse para el trabajo colectivo con fines económicos” (Ruiz, 2017).

El Partido Comunista de Honduras (PCH) identificó el proceso de reformas y la década de 1970, como una etapa de “apertura democrática”. La década de 1960 fue para los comunistas de persecuciones, divisiones y reveses con el movimiento antisistémico. No obstante, al tener un acercamiento con OLA y las Fuerzas Armadas crearon una línea que denominaron como “acumulación de fuerzas y democratización de los espacios”. La misma consistió en crecer en cantidad y acaparar los espacios dentro del movimiento popular, a través de cuadros políticos. La segunda mitad de la década de 1970 terminó con un proceso de contrarreforma comandado por el general Juan Alberto Melgar Castro (1975-78).

4. La historicidad de los movimientos estudiantiles entre 1918-69

¿Cómo surgen los movimientos estudiantiles en Honduras durante el siglo XX? Hay dos momentos. Primero, los que surgieron durante la primera mitad del siglo XX a nivel universitario; luego, los que se crearon en la segunda mitad, el cual incluye el nivel de secundaria y universitario. Los antecedentes de los movimientos estudiantiles a nivel universitario tienen como punta de lanza la creación de la Federación de Estudiantes Universitarios de Honduras (FEUH), fundada el 25 de julio de 1925 (Joya, 1979, p. 2). La formación de la FEUH, se inspiró en el movimiento de Córdoba en Argentina (1918) y motivó a los estudiantes a luchar por la autonomía universitaria como lo ha dejado evidenciado el historiador Moisés Mayorquín (2017, pp. 152-159).

Refiriéndose a la historia de los movimientos estudiantiles durante el siglo XX, Josué Sevilla alude que:

“En una primera etapa, los movimientos estudiantiles se desenvolvieron bajo el esquema de la ideología liberal, de la cual devinieron como hermandades, con fines de lucro académico, político, o como simple afición de jóvenes intelectuales. Sin embargo, las ideas de izquierda y otras tendencias que se incubaron en la década de 1950 -cuando el comunismo internacional, daba síntomas de superar la sociedad burguesa occidental- incentivaron la organización de movimientos estudiantiles en Honduras, con otros fines de lucha al tradicional” (Sevilla, 2019).

Le FEUH en las primeras décadas del siglo XX según la tesis “Apuntes sobre la historia de la FEUH”, estuvo determinada por las diferencias políticas entre estudiantes ligados al Partido Liberal y el Partido Nacional. Al respecto se sostiene que:

En 1931 estando de presidente de la FEUH, el Br. Ramón Villeda Morales se publica el primer número del Órgano de publicidad de la Federación, "El Universitario”, es aquí donde se vislumbrará más claramente los conflictos entre ambas tendencias políticas, al surgir problemas en la dirección del periódico que estaba compuesta por estudiantes liberales y nacionalistas. “Ambos bandos se acusaron mutuamente de partidarios ciegos, de utilizar las páginas del periódico con el fin de divulgar política sectaria. (Joya, 1979, p. 3)

Por tanto, la primera etapa de los movimientos estudiantiles estuvo determinada por las pugnas entre los estudiantes ligados a los partidos tradicionales. El primer PCH que se mantuvo activo en las décadas de 1920 y 1930, parece que no tuvo influencia durante la primera etapa de los movimientos estudiantiles representados en la FEUH. Aunque la tesis anterior comenta sobre una alianza entre liberales y el Partido Socialista Revolucionario Hondureño (PSRH) en 1932 (Joya, 1979, p. 6), no tuvo nada que ver la izquierda de esos años y el primer PCH. Lo contrario, este partido representó una oposición a los comunistas hondureños como lo señaló Mario Posas (2019) en uno de sus últimos trabajos.

Un artículo del periódico de la FEUH El Universitario dice lo siguiente sobre el PSRH:

Cordial mensaje recibido tal como lo esperábamos, el Comité Central del Partido Revolucionario de Honduras, nos ha declarado enfáticamente estar de acuerdo con la labor de El Universitario y en su cordial mensaje nos expone los puntos de su programa sobre los cuales desearía obtener nuestro parecer para afrontar una lucha común. Las columnas de nuestro semanario no nos permiten hacer una exposición extensa al respecto, pero al condensar nuestro sentimiento y nuestras ideas, podemos decirles a los compañeros obreros, que dentro de nuestra ideología caben ampliamente los puntos señalados de su programa. (Universitario, 1931, p. 1)

El aparecimiento del periódico El Universitario y la Fundación del PSRH ocurrieron en el año de 1931. Por esta razón la FEUH, se pronunció a favor del programa de este partido al que Mario Posas (2017) calificó de representar una tendencia social demócrata (p.218). Cuando Tiburcio Carías Andino ocupó la presidencia de la república en 1933, persiguió a varios miembros de la FEUH y muchos fueron a parar al exilio. Parece ser que la FEUH detuvo su activismo político por algunos años y luego fue ocupada por los nacionalistas como lo evidencia el periódico llamado Vanguardia Universitaria donde se identifican en los artículos del mismo a varios líderes del Partido Nacional (Universitaria, 1948).

La tesis citada nos informa sobre las manifestaciones que acompañó la FEUH, al finalizar la dictadura de Tiburcio Carías en 1949 y retomar su activismo a finales de la década de 1970 (Joya, 1979, pp. 7-12). Durante la segunda mitad del siglo XX, los movimientos estudiantiles se vieron cautivados por los vientos de cambios en los años de posguerra y el inició de la guerra fría a nivel internacional en la década de 1950. La FEUH, tuvo su primera prueba de fuego con la huelga bananera de 1954. El llamado de los obreros por apoyo fue recibido con acciones por parte de los estudiantes. Sobre esto hecho, nos dice la tesis mencionada:

Ante este llamado, la FEUH se pronuncia y se constituyen varios comités para canalizar dicha ayuda. El 7 de mayo se integró el Comité Universitario de Solidaridad con la Huelga, Este promovía la recaudación de fondos, la difusión de los objetivos del movimiento y brigadas a los campos bananeros. (Joya, 1979, p. 14)

En las recolectas para la huelga bananera de 1954 participaron los jóvenes Guatama Fonseca y Jorge Arturo Reina, quienes se convertirían en figuras públicas en años posteriores. Después de este acontecimiento, otro punto de referencia que motivó la organización de los movimientos estudiantiles dentro de la Universidad fue la Revolución Cubana de 1959, que causó una gran conmoción en la comunidad universitaria. Por esos años ingresó a la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) el distinguido abogado Rodil Rivera Rodil quien facilitó su testimonio para esta investigación. Sobre las expectativas que provocó la Revolución Cubana en el imaginario colectivo de los estudiantes de la UNAH manifestó lo siguiente:

Definitivamente, el acontecimiento histórico de máxima envergadura que aconteció durante mi época de estudiante, lo constituyó la Revolución Cubana, que se produjo en el propio año que ingresé a ella, el cual, al igual que ocurrió en todas las universidades de América Latina y del mundo, la conmocionó hasta sus mismos cimientos. Por ello, no creo equivocarme si sostengo que la historia de la UNAH y del movimiento estudiantil universitario hondureño, al menos de aquellos años, puede escribirse de dos maneras: antes de la Revolución Cubana y después de la Revolución Cubana. En una palabra, el movimiento estudiantil experimentó una profunda transformación y comprendió mejor el rol que debía jugar en el destino de Honduras (Rodil, 2021, p. 2).

Como deja entrever el entrevistado, a finales de la década de 1950, existía una gran motivación dentro del movimiento estudiantil en torno a la experiencia cubana. A finales de la década de 1950, dos temas se pusieron en boga que incentivaron el movimiento estudiantil: la obtención de la autonomía universitaria en 1957 y la organización de los estudiantes en frentes. Una fuente del portal del FRU, nos expone el ambiente que había en el surgimiento de nuevos movimientos estudiantiles dentro de la universidad:

Hasta 1956, no existían en la universidad frentes estudiantiles con carácter permanente, sino agrupaciones que surgían al calor de las elecciones de la FEUH. Por esos años, tres serían los frentes estudiantiles que se disputaban la presidencia de la máxima organización estudiantil: 1. El Movimiento Universitario Vanguardista (MUV), formado por jóvenes estudiantes vinculados al partido liberal y al movimiento reformista (partidarios del Movimiento Reformista de Gálvez y William, desgajado del Partido Nacional). 2. El Frente de Unidad y Renovación Universitaria (FURU), formado por seguidores del Partido Nacional y de Carias Andino, y 3. El Frente de Reforma Universitaria FRU, formado por jóvenes vinculados al partido liberal y elementos democráticos revolucionarios con tendencias marxistas. En noviembre de 1957 se funda el primer frente universitario con carácter permanente y base ideológica avanzada. (Sevilla, 2019)

Posteriormente, surgieron dentro de la UNAH el Frente Unido Universitario Democrático (FUUD), los cuales en su mayoría eran nacionalistas y cariístas (Joya, 1979, p. 16); La Fuerza Universitaria Revolucionaria (FUR), fundada en el año de 1981. El PCH a través de la Juventud Comunista de Honduras (PCH), hizo esfuerzos por establecer círculos de lectura en la UNAH. Sin embargo, dichos círculos de estudio a los que asistió por algún tiempo el abogado Rodil Rivera Rodil tuvieron otra génesis:

Efectivamente, a finales de 1959 o principios de 1960, formé parte de uno esos círculos de estudio, conformado, aparte del coordinador del partido, únicamente por dos compañeros y mi persona, el cual duró menos de un año, y hasta donde recuerdo, su disolución tuvo que ver, de alguna manera, con las diferencias que surgieron en el seno del partido, derivada, entre otras razones, de las divergencias que recién comenzaban entre la Unión Soviética y China. Es correcto, igualmente, que no milité en el partido comunista, y en honor a la verdad, nunca lo solicité ni tampoco me fue propuesto. Y, recuerdo bien que con mis compañeros coincidimos en que nuestra motivación primordial para participar en el círculo de estudios fue la de conocer con alguna profundidad la doctrina marxista. (Rodil, 2021, p. 3)

No se encontraron registros de esfuerzos anteriores realizados por el PCH por influir en la UNAH. En este sentido, los círculos de estudio se diluyeron pronto, aunque generó las discusiones sobre marxismo dentro de algunos jóvenes universitarios. Los movimientos estudiantiles que surgieron en la década de 1950 fueron objeto de persecución en la década de 1960. El punto de inflexión sobrevino con el golpe de estado del 3 de octubre de 1963. El gobierno del militar Oswaldo López Arellano (OLA) fue de hecho, un detractor de las garantías ciudadanas y de los movimientos antisistémicos de esos años. Obreros, comunistas y líderes sociales estuvieron en el ojo del huracán durante la alianza que establecieron los militares y el Partido Nacional en la década de 1960.

Los estudiantes progresistas fueron encarcelados y exiliados por OLA. En la portada del periódico El Cronista del 25 octubre de 1963 aparecen en primera plana las personas que iban al exilio como el Lic. Jorge Arturo Reina, el Br. Rodil Rivera Rodil y el Ing. Filander Díaz Chávez (El Cronista, 1963, p. 1). El abogado Rodil quien fue apresado durante el golpe militar proporcionó datos excepcionales sobre un pequeño grupo de jóvenes que asumieron posiciones de rebeldía. OLA montó cacería a este grupo de jóvenes dado que descubrió que estaban preparando un movimiento insurreccional. Se cita parte del testimonio del abogado Rodil Rivera:

En 1963 cuatro años después de 1959 yo estoy en cuarto año de la carrera de derecho se produce el golpe de estado. Capturan a una gran cantidad de gente muy grande en el estadio. El día que nos capturan con Jorge Arturo Reina que por cierto, veníamos de fundar un movimiento insurreccional el sábado 5 de octubre de 1963. El golpe fue el 3 de octubre y dos días después nos reunimos cerca de la penitenciaría y fundamos un movimiento donde estaba Aníbal Fiallos de San Pedro Sula, pero cuando nosotros vamos saliendo de allí y pasamos frente a la casa presidencial de regreso nos capturan. Allí estuvimos presos en un calabozo en presidencial y después en el estadio con unas 400 personas en total. Luego nos expulsan al exilio a Costa Rica el día 25 de octubre día de mi cumpleaños como miró en el diario que mostró pasando la mitad de este en la cárcel y otra en el expulsado de mi país. En aquellos años las dictaduras eran más duras en cuanto la represión y capturar gente, pero como nosotros éramos personas conocidas del movimiento estudiantil había profesionales; allí por ejemplo estaba el ingeniero Filander Díaz Chávez. Él fue hijo de uno de los hombres más honestos e importantes por su honestidad que había tenido el Partido Liberal Rafael Díaz Chávez. (Rodil, 2021)

En el resto de la entrevista el abogado Rodil comentó que el asignado militar que los condujo al exilio fue Walter López Reyes (Rodil, 2021). Sin duda, el golpe de estado de 1963 fue sangriento y de gran impacto para la sociedad hondureña y necesita de un estudio de casos. La persecución contra el movimiento antisistémico fue una tendencia durante la década de 1960.

5. El consorcio de Florida, la FESE y la organización del movimiento estudiantil a través de los testimonios de algunos protagonistas

Un hecho que movilizó el movimiento estudiantil a finales de la década de 1960 fue el proyecto colonialista en la educación conocido como “El Consorcio de Florida”. Dicho proyecto activó el movimiento estudiantil, los cuales exigieron el retiro del proyecto de asistencia técnica, el cual buscaba afectar todos los niveles de la educación en Honduras. No existe en el país un estudio sistematizado sobre el dilema del Consorcio de Florida. Posiblemente, este fue un proyecto para conducir los métodos de enseñanza-aprendizaje. Lorenzo García, coetáneo de la época se refiere al Consorcio de Florida en los siguientes términos:

En los años 70 cuando un Consorcio de universidades del Estado de La Florida dispuso comprar a Honduras el servicio de la Educación, apropiándose ellos para dirigir, anulando los planes educativos catrachos, los hijos del Padre Trino salieron enérgicos a no permitir ese infame proyecto con el saldo de otro muerto por las fuerzas represivas: Carlos Virgilio Zúniga caía, pagando con su vida el abortar la entrega soberana. (García, 2019)

El catedrático de la Universidad Nacional de Agricultura (UNAG) matizó este proceso de la siguiente forma:

Entre 1967 y 1971 La República de Honduras firmo un convenio de cooperación con USAID, en el marco de la política exterior norteamericana, Alianza para el Progreso, promulgada desde 1961.

El mencionado convenio de préstamo comprendía la construcción de 20 edificios para colegios de secundaria, una reestructuración del sistema educativo y su respectiva reforma curricular, así como la capacitación de personal del Ministerio de Educación y del profesorado en general, además de reestructuración de la institución encargada de formar los profesores de secundaria y la concesión de becas en E.U.A. para docentes., Todo esto bajo la asesoría de dos firmas consultoras norteamericanas. En lo académico sería el Consorcio de las Universidades de la Florida. La educación nacional vivía una situación de exclusión: el 62% de la población entre 7 y 25 años estaba fuera del sistema educativo; existían 98 colegios, pero de estos solo nueve colegios eran públicos, el resto privados; el 100% de los profesores no estaba formado, ni especializado en el nivel educativo secundario. Será el Estado interventor, el protagonista de transformar esta situación, para lo cual firmo el convenio de préstamo que pretendió al final mejorar en gran manera la cobertura, infraestructura, gratuidad y la calidad. (Hernández, 2019)

El Consorcio de Florida que las universidades estadounidenses quisieron potenciar aparece en la historiografía hondureña como un hecho aislado, al igual que la resistencia que hicieron los estudiantes y otros actores entre 1967-69. Lo que sí fue una realidad es que el proceso de oposición motivo para que en el país los estudiantes ligados al PCH y el Partido Comunista Marxista Leninista de Honduras (PCMLH), iniciaran un proceso de organización de frentes estudiantiles durante la década de 1970. Por ende, este trabajo pretende iniciar un debate para futuras investigaciones.

El proyecto del Consorcio de Florida es secundariamente mencionado en los estudios de Mario Posas y Rafael del Cid (2005) y Edgardo Rodríguez (2005). Como se abordará brevemente, las organizaciones que surgieron en la década de 1970, cuestionaron las condiciones deplorables de la educación semioficial hondureña, el cual fue el nombre que se le dio a la condición semiprivada que predominaba en la Honduras, a finales de la década de 1960.

6. Organización de los frentes estudiantiles en la década de 1970: testimonios de los protagonistas, la FESE, el FES, los CLES, y otros frentes

Por esos años, los comunistas hondureños iniciaron un proceso de organización con los estudiantes de secundaria y en la universidad. El PCH utilizó una agenda unificadora, que cuestionó durante toda la década de 1970 la realidad educativa y el Ministerio de Educación. La animadversión ciudadana contra las pretensiones del Consorcio de Florida favoreció la empatía hacia el movimiento estudiantil. Un documento del PCH, denominado “Trabajo órgano del Comité Central del PCH de 1971”, muestra evidencia de que ya se estaba realizando un trabajo desde 1969. Se cita dicho documento:

El movimiento estudiantil es hasta el momento, nuestro segundo frente de lucha. A partir de 1969 - año de abundantes acontecimientos sociales- los esfuerzos del partido entre los estudiantes se han acrecentado y en 1970 hemos desarrollado la campaña de organización que continuaremos en 1971. Ha sido un trabajo muy intenso que ha demandado la participación constante de las células estudiantiles, de la comisión del comité municipal y la comisión política del comité central. (PCH, 1971, p. 1)

En efecto, después de la protesta social contra el Consorcio de Florida, se inició a principios de la década de 1970 el proceso de organización del movimiento estudiantil dentro de la UNAH. De aquí en adelante se citarán las fuentes testimoniales proporcionadas por algunos protagonistas. A principios de los años de 1970, el Dr. Víctor Ramos ingresó a la UNAH y en la entrevista obtenida manifestó:

En la Universidad comenzamos, los comunistas, militando en el FRU, pero ese frente estaba tomado por los liberales y los maoístas y hubo mucha confrontación Cómo repuesta el Partido formó el Frente Estudiantil Socialista. Sus principales líderes eran Laureano Carbajal, Matías Funes, Héctor Hernández, José María (Chema) Turcios. (Ramos, 2021, p. 3)

Los comunistas al parecer apoyaron el FRU, en las elecciones estudiantiles en Julio de 1971 para mantener la unidad. En el documento citado del PCH se dice lo siguiente:

“Por disciplina los comunistas respaldamos la planilla del FRU aunque no estábamos, ni estamos de acuerdo con su tendencia pequeño burguesa desesperada e inclinada a soluciones revolucionarias. Lo que nos diferencia a los comunistas es que estos sueñan con convertir el FRU y la FEUH, en el partido político que encabezará la lucha armada contra la dictadura criolla, el imperialismo y nosotros luchamos por hacer de esas dos organizaciones tribunas a la vez que sirva para los sectores populares para organizarse en pos de consignas que correspondan a su grado de conciencia política”. (PCH, 1971, p. 4)

La lucha a lo interno del FRU entre liberales, los comunistas del PCH, y la Ultraizquierda motivo la creación de otra organización estudiantil, como lo afirmó Víctor Ramos. ¿Qué organización fue creada por el PCH? El Frente Estudiantil Socialista (FES) fue creado en 1971 y en su ideario manifestó lo siguiente:

El Frente Estudiantil Socialista FES, basa su ideología en los sólidos principios de la teoría del socialismo científico que permite analizar objetivamente los fenómenos sociales y con arreglo a ello, emprender la lucha por su transformación definitiva. El FES, ve en el socialismo la única perspectiva de liberación de nuestro. (FES, 1972, p. 2)

La cita anterior muestra la línea ideológica que asumió esta organización estudiantil dentro de la UNAH. Sobre el crecimiento del FES en la UNAH, el Dr. Víctor Ramos (2021) continúa aportando:

“El partido influyó en el sector estudiantil a través del FES y de la FESE. El FES se creó en el 71. Tuvo muy buena participación estudiantil, a pesar de que pronto lo calificaron de comunista, sin embargo, se trataba de un grupo amplio. La juventud del Partido que estudiaba en la Universidad de unió al FES y los estudiantes de secundaria a la FESE. Eran organizaciones hermanas pues teníamos una sola sede cerca del Colegio Guillén Zelaya”. (p. 4)

En este sentido, el PCH incentivo en la juventud la organización estudiantil como un espacio de lucha de los sectores populares y los movimientos antisistémicos. ¿Cuáles fueron los antecedentes de la FESE y el FES? Antes del aparecimiento de la FESE y el FES, le precedió una organización embrionaria. Estas aseveraciones fueron proporcionadas por el dirigente sindical Héctor Hernández. Al respecto afirma:

“Estando en la universidad, estaba trabajando en la idea estudiantil siempre con los grupos de participación que le dije. Logramos constituir una organización que no era muy legal pero que existía le llamamos el BEUS que significa Bloque Estudiantil Universitario y de Secundaria. En el BEUS organizamos la Federación De Estudiantes De Segunda Enseñanza (FESE) Carlos Virgilio Zúñiga, y el Frente Estudiantil Socialista (FES), en la UNAH. En ese espacio recuerdo que participó Laureano Carbajal Rivas un abogado, y la compañera Porfiria Isabel Pastora en la universidad. Ella era una estudiante de economía. Ambos fueron dirigentes estudiantiles. Estos nos permitieron a nivel de secundaria organizar los estudiantes de segunda enseñanza y crear la FESE”. (Hernández, 2021, pp. 13-14)

Del testimonio del abogado Héctor Hernández se puede divisar que la organización precursora del FES y la FESE, fue el BEUS y que fue la base de la juventud del PCH estuvo totalmente involucrada en estos esfuerzos organizativos. Las referencias más remotas que se obtuvieron sobre la fundación de las organizaciones citadas provenían del testimonio brindado a Edgardo Rodríguez del líder sindical Luis Morel quien manifestó que:

“Paralelamente a la estructuración de la JC, en el mes de septiembre de 1970 se Organiza La Federación de Estudiantes de Secundaria (FESE) y el Frente Estudiantil Socialista (FES), a nivel universitario. Posteriormente surgirá el Frente de Acción Revolucionaria (FAR); secundaria y el Frente Estudiantil de Acción Revolucionaria (FEAR), en la Escuela Superior. Estás serán las agrupaciones legales del país en el que los jóvenes comunistas desplegarán sus actividades durante años”. (Rodríguez, 2005, p. 56)

¿Cuál es el año de fundación de la FESE? Si se toman como base las evidencias de los testimonios del Dr. Víctor Ramos, el abogado Héctor Hernández y el líder sindical Luis Morel, el año en que se fundó la FESE, parece ser 1970. Los comunistas a pesar de su ilegalidad, se destacaron por crear organizaciones legales para desarrollar su trabajo a través de agendas sociales, que tenían como benefactores los sectores más desposeídos. La mayor parte de las organizaciones creadas por el PCH, no aparecen mencionadas en los textos de historia con algunas excepciones. El FES y la FESE, fueron dos espacios fundamentales en la organización del movimiento estudiantil en la década de 1970. Esta fue una de las mejores etapas del movimiento estudiantil en el siglo XX.

Para conocer sobre las formas en que se estructuró la FESE se recurrió a varios testimonios de personas que estuvieron vinculadas a esté espacio. Edgardo Rodríguez en su trabajo La izquierda hondureña en la década de 1980, menciona los vínculos de la escritora y poeta María Eugenia Ramos con la FESE. La escritora brindó parte de su testimonio en esta organización. Sobre la estructura de la FESE manifestó que “estaban los Consejos Centrales De Estudiantes. Después de esta estructura, estaba el Congreso De Estudiantes. El congreso de estudiantes elegía el Directorio Nacional de la FESE (Ramos, 2020, p. 10)”. Hasta este momento se desconoce si luego de aparecer la FESE el estado influyó para que existiera algún tipo de reglamento que determinará los procesos de representación o en su defecto, fue creado por los estudiantes.

El profesor y poeta Cesar Lazo (2021) proporcionó su valioso testimonio para reconstruir parte de la historia de la FESE. A la lista de espacios de elección dentro de la FESE, él añadió la existencia de los Directorios regionales. Por tanto, más o menos el andamiaje de la FESE fueron: Congresos Estudiantiles, Consejos Centrales de estudiantes, Directorio Regional, y el Directorio Nacional de la FESE. El proceso democrático a lo interno de la FESE pasaba por un proceso de sufragio, en todos los niveles mencionados. Refiriéndose a los procesos eleccionarios de la FESE, la escritora y poeta María Eugenia Ramos compartió su experiencia como estudiante del Instituto Mixto Hibueras de Tegucigalpa:

“Pues así fue como llegué a través del Instituto Hibueras, me fui involucrando. Primero, en el consejo de estudiantes, porque así era como se llegaba al congreso nacional de la FESE. Primero, usted debía de estar en el consejo de estudiantes, de su respectivo centro educativo; después, tenía que llegar al congreso de la FESE, o sea, sólo si su colegio lo elegía como delegado o delegada, para llegar al congreso de estudiantes, que se hacía una vez al año ese congreso de estudiantes”. (Ramos, 2020, p. 5)

La escritora María Eugenia Ramos fue presidenta de la FESE durante la década de 1970. La dinámica democrática dentro de la FESE conllevaba a la elección del presidente (a) ¿Qué personas ocuparon la presidencia de la FESE? El Maestro Cesar Lazo proporcionó los nombres de los presidentes de la FES:

“No recuerdo los años con exactitud, pero sí sé que fue en el siguiente orden. Primero Roger Isaula que se caracterizó por ser un excelente abogado laboralista, el segundo fue el sociólogo Pablo Carías, Tercero Ángel Ortega, cuarto, María Eugenia Ramos, José Espinal Molina (profesor), y Roberto Zelaya”. (Lazo, 2021)

Gracias al Maestro Cesar Lazo, se ha podido ubicar los nombres de los presidentes de la FESE. Al listado se suma la Msc. Divina Alvarenga con quien se ha tenido comunicación. Por la cuestión impuesta por la pandemia del Covid 19 y un acceso limitado en los Archivos no se ha podido ubicar los años en que estuvieron cada uno de los protagonistas mencionados. Se tienen las fechas como presidentes de algunos de ellos: María Eugenia Ramos (75-76) José Espinal Molina de 1976-78, y Roberto Zelaya de 1979-81, pero está sujeto a una revisión más precisa.

La línea política del PCH en esos años dentro de los movimientos antisistémicos fue la idea “acumulación de fuerzas y democratización de todos los espacios”. Un documento del PCH, de la Segunda Conferencia Sindical Nacional (SCSN) de 1977, definió la línea de acumulación de fuerzas como una estrategia que aspiró a colocar los cuadros del PCH en diferentes espacios de masas (PCH, 1977). La década de 1970, fue la etapa en que las organizaciones de izquierda crecieron, sobre todo las del PCH.

Sin embargo, se considera que al abrirse a la ciudadanía estas organizaciones en busca de consensos también promovieron la competencia con otras posturas políticas que no fueran las de la izquierda. En Honduras, durante la segunda mitad del siglo XX hubo dos expresiones comunistas importantes. El PCH y PCMLH. Estos partidos se enfrentaron ideológicamente debido a que el PCH se alineo al comunismo soviético y el PCMLH, con el maoísmo Chino. Dichas contradicciones estuvieron presentes en las organizaciones que manejaron ambas expresiones de izquierda.

El PCMLH de tendencia pro China, creó su propia estructura dentro de secundaria. Agapito Robleda (dirigente histórico del PCMLH) comenta sobre las organizaciones que crearon los pro chinos:

“Ante la efervescencia que se observaba en los estudiantes de secundaria, reclamando derechos que les negaban las autoridades educativas, y el hecho de que la Federación de Estudiantes de Secundaria, FESE, recientemente constituida, por iniciativa de varios sectores, incurrió en actos sectarios y excluyentes, decidimos en la Dirección del Partido constituir los Comités de Lucha de Estudiantes de Secundaria, CLES, en todos los institutos de educación media del país para que tomaran en sus manos las banderas de las reivindicaciones estudiantiles, principalmente el reconocimiento de los Consejos Centrales Estudiantiles como organismos de dirección propios, que los liberara de la sujeción de los mandatos inconsultos de los Directores y del Ministerio de Educación”. (Castro, 2012, pp. 145-146)

Los CLES, también tuvieron su mística de trabajo y presencia dentro de la FESE. Sin embargo, sus propuestas y su contribución se mantienen en silencio debido a que los ex militantes del PCMLH, poco o casi nada han escrito sobre la historia de su organización. Se espera que los ex militantes del PCMLH realicen un trabajo de recuperación con las personas que fueron parte de esta organización y otros espacios. En síntesis, el PCMLH se posicionó en la universidad en el FRU durante varios años.

En secundaria lo hizo a través de las CLES y el Movimiento estudiantil Revolucionario (MER), en la Escuela Superior del Profesorado (ESP), actualmente la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (UPNFM). El PCH se posicionó a través del Frente de Acción Revolucionaria (FAR) en secundaria, el FES dentro de la UNAH y el Frente de Estudiantil de Acción Revolucionaria (FEAR), en la ESP. Este es el cuadro de las organizaciones que la izquierda manejó en la década de 1970. Los ultras conservadores y conservadores dentro de la UNAH, se aglutinaron en el FUUD, expresión manejada casi siempre por el Partido Nacional de Honduras.

Durante la década de 1970 ¿Qué incidencias tuvo la FESE en el sector de secundaria? El mayor aporte de la FESE, como movimiento estudiantil fue promover la creación, construcción y oficialización de los colegios públicos. La escritora María Eugenia Ramos participó en un proceso de protestas sociales en Tegucigalpa en 1978:

“La lucha que nos marcó aquel momento y que, puede decir que fue un revés para el movimiento estudiantil. Pero yo creo que de todos reveses se toma lección, fue una huelga que se libró en el instituto técnico Luis Bográn. El instituto técnico Luis Bográn, al igual que la Normal Mixta y El Central, eran como los colegios más grandes, más emblemáticos. El Instituto Técnico Luis Bográn, los estudiantes hicieron una huelga pidiendo la destitución de algunos docentes, pidiendo mejora también a los talleres. Empezamos nosotros a solidarizarnos con la huelga de los compañeros, incluyendo la Normal Mixta. Pero no pudimos, no pudimos sostener la respuesta que tenía la educación en aquel momento, fue sumamente represiva. No lo desaparecían a uno, pero sí tenían sus formas de neutralizar. Pues lo que hicieron fue, expulsar a los cuatro dirigentes del técnico Luis Bográn. A mí me hicieron una expulsión técnica (yo estaba en último año), no me expulsaron abiertamente, sino que me suspendieron la práctica docente. Yo sin la práctica docente, no podía graduarme. Mi papá escribió una carta (lástima que no se me ocurrió traerle ese libro. No sé sí usted lo tiene o lo ha visto: Educación, Democracia y Desarrollo en Honduras). Esa es una compilación de artículos de mi papá, publicados en Diario Tiempo. Yo hice la recopilación y publiqué el libro”. (Ramos, 2020, p. 6)

Los años de 1978-79, fueron de protestas según las evidencias de los testimonios a los que se podido acceder. En el testimonio de la Profesora Maribel de San Pedro Sula se comenta sobre el activismo en esta ciudad. Al respecto:

“En esos años tuvimos un momento de insurrección que comenzó por protestas alrededor del pago de derecho a examen y la expulsión de los compañeros Aníbal Urquía, Suyapa Castro y otros. En esa ocasión se incendiaron los portones del colegio José Trinidad Reyes. Sin embargo, la principal lucha fue la oficialización de los colegios públicos. Por esos años, los colegios eran semi oficiales. Es decir, eran colegios semi privados pues muchos gastos lo cubrían los padres de familia. Nosotros impulsamos en 1978 la propuesta de oficializar varios colegios en San Pedro. Recuerdo que en el centro estaban José Trinidad Reyes, el Colegio de mujeres Minerva, y el Colegio Debe y Haber”. (Maribel, 2020)

Tal como se ha comentado, la educación secundaria durante la década de 1970 y posiblemente durante gran parte del siglo XX, fue semi privada y semi oficial en Honduras. El concepto de semi oficial en 1970 se entendía como aquel tipo de educación donde el estado apenas y contribuía con la educación de nuestros jóvenes. El PCH, a través de sus células estudiantiles impulsó por medio de la FESE, una agenda enfocada en constreñir al estado a reconocer la educación pública como oficial, a nivel. El principal aporte de la FESE durante la década de 1970 consistió en movilizar los movimientos antisistémicos en pro de la oficialización de la educación en Honduras.

Se cito un ejemplo que aparece en el trabajo llamado “Sigamos construyendo patria” del Colectivo Majatique donde el ex sindicalista del STENEE, Gustavo (seudónimo) en su paso por la FESE participó en un proceso de luchas sociales para la construcción del Instituto Jesús Aguilar Paz (IJAP). El objetivo era beneficiar al estudiantado de los barrios pobres de Comayagüela en 1981. Al respecto:

“La lucha por el edificio el IJAP, se inició desde que estaba Fermín Qujada como presidente del consejo central de estudiante en el año de 1975. Ellas y ellos nunca tomaron las decisiones que nosotros y nosotras tomamos como tomarnos las instalaciones del mercado Belén, antes que fuera inaugurado, esa acción las realizamos a las 9: 30 de la noche”. (Majatique, 2020, p. 65)

Los testimonios de las personas que fueron parte de la FESE exponen tomas de colegios, movilizaciones, expulsiones contra estudiantes. Esa fue la forma que empleó el Ministerio de Educación para desmotivar los reclamos de los movimientos estudiantiles en la década de 1970.

¿Qué motivaciones políticas convergieron dentro de la FESE? María Eugenia Ramos comentó que existió un ambiente de libertad e independencia en la toma de decisiones. Las agendas eran construidas por los estudiantes según la escritora María Eugenia Ramos:

“Es que tuvo una influencia (no de uno), sino de varios partidos. Pero lo interesante eran las decisiones y las luchas que encabezaba la FESE, no eran dirigidas por partidos políticos. Eran, de verdad, reivindicaciones sentidas por los estudiantes, y eran planteamientos que no se elaboraban en otro lugar, que no fuera dentro de los propios consejos estudiantiles”. (Ramos, 2020, p. 10)

Durante la década de 1970, según María Ramos (2020), “el movimiento universitario en aquella época, no llegó al nivel de organización y la capacidad de movilización que tenían los movimientos de secundaria. No lo tenían” (p.11). Es decir, que las organizaciones de secundaria tuvieron un potencial tuvieron más peso que en las universidades. Posiblemente esto se debió a que tuvo más impacto en los movimientos antisistémicos, la lucha por la oficialización de la educación pública hondureña en la década de 1970. En secundaría las diferentes corrientes de la izquierda manejaron sus propios periódicos en función de controlar su propia propaganda.

En la universidad el PCH manejo su agenda a través del FES y el PCMLH estuvo vinculado al FRU. Estas organizaciones riñeron por controlar posiciones dentro de la FEUH en la UNAH. Lo mismo pasó en la ESP. Los sectarismos de los comunistas hicieron imposible una lucha unificada. Esto fue aprovechado por la ultraderecha representada en el FUUD y otras expresiones conservadoras. La década de 1980 conllevo al surgimiento de las organizaciones político militares quienes también crearon sus frentes en secundaria y la universidad. La aplicación de la Doctrina de Seguridad Nacional (DNS) tuvo repercusiones en líderes estudiantiles como es el caso de Eduardo Becerra Lanza militante del PCMLH y Roger Gonzáles. Posiblemente los movimientos estudiantiles se debilitaron por la aplicación de la DNS en Honduras y el desmontaje de la izquierda por seguir impulsando este tipo de movimientos antisistémicos.

Conclusiones

Las conclusiones sobre los movimientos estudiantiles en la década de 1970 son las siguientes. Primero, las agendas sociales impulsadas por los frentes estudiantiles de secundaria tuvieron un impacto positivo en la sociedad hondureña, debido a que obligaron al estado hondureño a reconocer la educación pública como oficial. Es decir, a que el estado asumiera su responsabilidad rectora como organizador de la educación en Honduras en la década de 1970. Sin embargo, es necesario apuntar que el estado hondureño asumió el rol de garante de la educación con más éxito, desde la reforma liberal. Lo que debemos de preguntarnos es en qué momento dejó de asumir su rol. Frente este abandonó los movimientos estudiantiles y antisistémicos, cuestionaron dicha posición.

Segundo, es importante señalar que fue en la segunda mitad del siglo XX, que se observa un crecimiento de las organizaciones estudiantiles, en los niveles de secundaria y universitarios. La línea política del PCH, de acumulación de fuerzas les funcionó para crecer. Las agendas sociales de la izquierda, se manejaron en las organizaciones ya citadas. No obstante, la historia del movimiento estudiantil sigue siendo una deuda de las ciencias sociales. Sin embargo, este artículo abre el horizonte para futuros debates. Varias luchas del movimiento estudiantil han sido de beneficio para las generaciones actuales, quienes desconocen sobre el tema.

Tercero, la organización estudiantil, la creación de colegios, la transición de una educación semi oficial a la oficial puede considerarse como un éxito por parte de la FESE, y los frentes estudiantiles que estaban a lo interno de la misma. Esa dialéctica no existe en secundaria en la actualidad y solo resurgieron coyunturalmente, durante los gobiernos de Porfirio Lobo Sosa (2010-2014) y Juan Orlando Hernández (2014-2018).

Cuarto, se tuvo que recurrir a la recuperación testimonial por medio de la historia oral para abordar el tema de los movimientos estudiantiles, tomando en cuenta que las fuentes documentales están dispersas. La pandemia del Covid 19, imposibilitó una revisión más sucinta del tema en cuestión. Por ello, se considera que a futuro este tema debe de abordarse con más criterio.

Finalmente, no debe de pasar por alto, que el Consorcio de Florida sirvió de acicate para el surgimiento de las organizaciones y frentes estudiantiles en Honduras, a finales de la década de 1960 y durante las décadas de 1970, y 1980. Las mismas tuvieron una fuerte presencia de la izquierda y la ultraderecha, a través del FUUD. Sin embargo, fueron las organizaciones estudiantiles de secundaria las que más impacto tuvieron entre los movimientos antisistémicos y la ciudadanía hondureña. Se espera que este artículo sirva a las generaciones de estudiantes actuales que desconocen las distintas formas de organizaciones que existieron en el siglo XX, y el papel que tuvieron.

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