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Mié, Ene

Guatemala
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Por Oliverio Del Águila

Introducción

La situación político desatada con la renuncia del gobierno del Partido Patriota en 2015 evidencio que el régimen político mostro una vez la debilidad de este y como las fracciones de la burguesía se disputan el control y la hegemonía en este, entre los sectores más conservadores y los denominados modernizadores; ambos apoyados por fracciones de la clase dominante estadunidense.

Este régimen instaurado tras la promulgación de la Constitución Política de 1985 que obligo a la izquierda insurgente a incorporarse a este,  como parte de una estrategia regional promovido por el imperialismo, debilitando y derrotando la revolución centroamericana en lo que Nahuel Moreno denominado la reacción democrática, instaurando con ello un régimen con libertades políticas y civiles formales. Este  tuvo su última sacudida en 2015 preparando para la consolidación de la fracción conservadora de la burguesía, pero que años antes ya había tenido otros sacudones como los conflictos en el gobierno de Portillo y anteriormente con mayor amplitud el denominado Serranazo.

Así recién se realizó otro proceso electoral donde estas mismas fuerzas se mantienen en el gobierno habiendo mayor presencia de otras fracciones y de fuerzas denominadas progresistas y de izquierda en el Congreso tras ese resultado electoral. Se evidenció así entonces uno de los objetivos de este ensayo,  de cómo estas últimas han tenido poca capacidad de intervenir para darle un giro a los resultados de estos procesos.

El objeto de este ensayo es entonces analizar a partir de recorrer la trayectoria de la izquierda guatemalteca  tomando como antecedentes los debates de la década de los sesenta en torno  la lucha armada y las diferencias de aplicar esta, su desarrollo en la década de los setenta y la existencia de otras fracciones opuestas a la lucha armada, la arremetida represiva del Estado contra el movimiento popular y las comunidades indígenas y los golpes sufridos por la insurgencia y otras tendencias de la izquierda. 

Para centrarse  desde la firma de los Acuerdos de Paz, particularmente porque es a partir de ese proceso que la izquierda insurgente organizada en la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG), se convierte en partido político y entra a esa dinámica de participar elecciones, iniciando el fraccionamiento de esta expresión política.

Debemos ser claros que tampoco nunca existió un idílico paraíso donde la izquierda estuvo unida; tan solo el efímero Partido Comunista de Guatemala y su antecesor, el Comunista Centroamericano a inicios de la década de 1920 del siglo pasado. Esta proto-izquierda evoluciona después de la represión de la dictadura ubiquista, ya en el ambiente de la democracia revolucionaria para crecer en el seno de partidos de centro-izquierda como el Partido de Acción Renovadora (PAR) y otros, y darle paso al nacimiento del Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT), o comunista  influenciado por el marxismo que se generaba desde las catedrales del estalinismo.

Por último, este articulo buscara hacer una reflexión sobre algunos procesos recientes, tales  como  el divorcio entre lo electoral y lo social, reduciendo lo político y las tácticas a estos ámbitos,  convirtiendo la arena política en una serie de espacios fragmentados de la política. Limitando lo que debería ser la gran estrategia,  que consideramos debe ser la disputa y la toma del poder a la burguesía

Generando por un lado ciertas organizaciones que sesgan su accionar en lo electoral mientras que otras, parten de lo social o conciben lo político como algo solamente electoral y otras que apuestan a que desde lo social puedan influir en la política sin asumir lo electoral. Pero lo que tienen en común es que para influir en la  política todas desdeñan la movilización de masas, aun las organizaciones que la usan,  porque se centran en el lobby o en la incidencia; y ni que decir los partidos de izquierda que centran lo que debe ser una táctico (lo electoral) en una estrategia,  que es la de gran política.

1. La Guerra Popular Prolongada un debate inconcluso

Antecedentes de la GPP

Como muchos de los movimientos guerrilleros de América Latina las distintas organizaciones guerrilleras de Guatemala estuvieron inspirados en dos concepciones militares a saber, el foco guerrillero que mostro su estruendo fracaso y la Guerra Popular Revolucionaria (GPR) una variante de la Guerra Popular Prolongada (GPP) de inspiración maoísta, la cual fue incapaz de orientar las luchas de los pueblos y del proletariado latinoamericano.

En Guatemala la guerrilla se generó a inicios de la década de los sesenta a raíz de un levantamiento de militares con inspiración nacionalista que tiene de telón de fondo, la revolución democrática burguesa (entre 1944-1954), la contrarrevolución reaccionaria imperialista desplazada formalmente y momentáneamente del poder a la oligarquía agro-exportadora y los intereses empresariales estadunidenses los cuales principalmente la United Fruit Company era dueña de una buena parte del país. Estos intervinieron e invadieron Guatemala para derrocar el gobierno de Juan Jacobo Arbenz,  donde la reacción utilizando métodos de guerra civil exterminaron a la mayoría de la vanguardia revolucionaria del 44 y al tejido social revolucionario que construyo sobre todo en sindicatos y consejos agrarios beneficiados por la reforma agraria.

Con la contrarrevolución, el retroceso el régimen político volviendo a la falta de democracia y al autoritarismo,  así como la regresión de las conquistas sociales alrededor de la tierra y  la nacionalización de algunos sectores productivos se retrocedió nuevamente al capitalismo latifundista- Creando un régimen político regentado por el ejército  que en sus primeros años no terminaba de cuajar, debida a que las  destinas fracciones de la clase dominante no lograba acuerdos de quien de estas hegemonizaría. Esto se tradujo en fraudes, golpes de Estado y asesinatos como el de Carlos Castillo Armas, el caudillo impuesto por el imperialismo gringo para realizar la contra-revolución contra Jacobo Arbenz Guzmán.

De tal forma que llega al poder en 1958 Miguel Idígoras Fuentes, un militar que dirige una fracción de la derecha que tiene diferencias con la otra  dirigida por el Movimiento Democrático Nacional después Movimiento de Liberación Nacional (MLN) que regentó la invasión promovida por la Central de Inteligencia Americana. El MLN realiza un fraude en 1957 tras la muerte del caudillo Castillo Armas  y tratan de imponer su candidato, lo que genera antipatía en la población y movilizaciones sociales aprovechadas por Idígoras Fuentes, quien gana unas nuevas elecciones en 1958  limpiamente.

En los primeros años del gobierno de Idígoras vuelve cierta normalidad política y con alguna que otra libertad política al grado que muchos exiliados pos 54 regresan; nuevamente se permite la libertad sindical y de organización, pero solo se permite un arco multipartidario anti-comunista participar, mientras que las posiciones  izquierda y progresistas son perseguidas.

Los años de relativa libertad terminan ante la crisis del régimen político y del gobierno de Idígoras acusado de actos de corrupción,   generando el levantamiento militar del 13 de enero. En 1961 se da dos intentos de foco guerrillero además promovido por cuadros radicalizados del Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT), uno en Baja Verapaz conocido como el intento de Concua y otro en Huehuetenango que son rápidamente desmontados por el ejército.

Pero la gota que rebalso el vaso contra el gobierno de Idígoras fue el fraude en las elecciones municipales de 1961, lo que hastió a importantes sectores de la población que se levantaron sobre todo en la Ciudad de Guatemala, en lo que se conoce como las jornadas pre-insurreccionales de marzo y abril de 1962. Allí se incorporan importantes organizaciones de masas, como la Asociación de Estudiantes Universitarios, asociaciones de estudiantes de educación media, sindicatos, organizaciones de vecinos, partidos políticos progresistas y de izquierda (estos incluyen una pléyade de actores procedentes de partidos que acompañaron la revolución de 1944, algunos más radicalizados como la Unidad Revolucionaria Democrática un escisión del Partido Revolucionario[1] (PR), el Partido de Unidad Revolucionaria, el PGT o sectores más afines a la candidatura del ex presidente Arévalo Bermejo que manejaba ya en ese momento  un discurso moderado y hasta anti-comunista), pero también se incorporaron militantes de partidos de derecha que fueron víctimas del fraude electoral.

La historiografía guatemalteca las señala de jornadas pre-insurreccionales porque lograron cuestionar el régimen político y al gobierno militar de ese entonces, sin embargo pese a los diversos intentos de crear un frente unitario, una especie de comando de masas, que contemplara el tema del poder y por ende de enfrentamiento directo con la dictadura –que tenía fachada democrática- la vacilación de las direcciones impregnadas por el reformismo como el PGT y otras abiertamente socialdemócratas; desmonta la movilización popular esperando que con las elecciones presidenciales a inicios de 1963 se canalizara ese descontento.

Por su parte los alzados del 13 de noviembre una vez derrotados –pues esperaban que las bases militares se insurreccionaran- se fueron al exilio y retornando un año después armando un foco guerrillero con más éxitos que los mencionados anteriormente y que rápidamente las distintas fuerzas de izquierda como el PGT y otras,  hacen contacto con ellos tratando de influirlos pues los militares en mención se declaran nacionalistas y anti-oligarca.  La existencia de estos grupos de alzados en armas hubiera podido convertirse en un factor de sabotaje para la acción revolucionaria de las masas insurreccionadas en marzo y abril de 1962,  pero no fue así.

Esas vacilaciones de las direcciones políticas reformistas, la falta de conexión con la los grupos armados y la esperanza en una salida electoral, no solo desmontan la movilización revolucionaria de las masas sino que le dan chance a la reacción para que el  ejército con el apoyo del imperialismo gringo propine un golpe de Estado, imponiéndose el que era ministro de defensa del gobierno de Idígoras, el general Enrique Peralta Azurdia. En lo que fue de las primera dictadura de seguridad nacional promovidas por Estados Unidos en América Latina.

La movilización popular se salda y es  derrotada, con la asunción de ejército en tanto instancia corporativa como factor de poder, que asume la dirección política del Estado y asume la función de carácter bonapartista. Con el apoyo militar y financiero gringo inicia nuevamente la cacería al movimiento popular y a los focos guerrilleros esparcidos sobre todo en el oriente y del país.

Estos por su parte logran establecer una instancia de coordinación que la historiografía la denominó las primeras Fuerzas Armadas Rebeldes, donde participaban el Movimiento 13 de Noviembre (M13N) dirigido por los ex militares Luis Turcios Lima y Marco Antonio “el chino” Yon Sosa, por el Movimiento 12 abril formado por estudiantes radicalizados y por el PGT. Sin embargo, las desavenencias se van estableciendo por distintos factores.

Por un lado, al interior del PGT hay debate de si centrar la estrategia política –la denominada concepción de la revolución guatemalteca- en la lucha armada y como,   o si se mantenía esta como un elemento de las formas tradicionales de organización del proletariado, inspirados en la coexistencia pacífica promovido por Moscú y la lucha por espacios legales en los marcos dictatoriales. Este debate se terminó de saldar presumiblemente hasta 1969 en el cuarto congreso  de ese partido y ultimo adoptando la Guerra Popular Revolucionaria como estrategia y la elaboración de un frente armando llamado  las Fuerzas Armadas Revolucionarias.  Pero esa transformación nunca ocurrió, siendo factor de división a finales de los setenta e inicios de los ochenta, así el PGT siguió haciendo un labor encomiable organizativo en la década de los setenta pero sin convertirlo en elementos para crear ejército popular lo cual fue un acierto desde nuestro punto de vista, pero limitado esa importante organización en luchas económicas y sectoriales, así como mejoras reformistas al sistema capitalista neo-colonial existente, bajo la lógica de la revolución por etapas.

Por otro lado al interior de la rama formado por ex militares el M13N empiezan haber diferencias de cómo llevar a cabo la lucha revolucionario, una facción dirigida por Yon Sosa es influenciada por el Partido Obrero Socialista mexicano y su par argentino  que reivindicándose trosquista, es orientada por Homero Rómulo Cristali Frasnell (mejor conocido como Posadas), pero que actúa separado del en ese entonces Secretariado Unificado de la Cuarta Internacional donde cobijaba a otras agrupaciones trotsquistas internacionales. Otra facción por su parte, dirigido por Turcios Lima más inspirados en posturas estalinistas pero que adoptan la lucha armada como estrategia del cual se nutrirá de una serie de elementos radicalizados del PGT y del estudiantado,  creando el Frente Guerrillero Edgar Ibarra (FGEI) que será base a lo que se conoce como las siguientes Fuerzas Armadas Rebeldes.

El 13 de Noviembre por su parte influenciado por los posadistas sacara una prensa regular denominado Revolución Socialista y promulgara las Declaración de la Sierra de las Minas, donde trata de convertir este movimiento en la vanguardia del movimiento de masas; a diferencia de la otra corriente la de Turcios Lima estos pretendían que la movilización de masas fuera fundamental pero,  y eso se diferenciaban con otras corrientes trotsquistas  internacionales buscaban que la acción armada fuera la estrategia central. Sin embargo una serie de errores y desaciertos por ejemplo una crítica demasiado lacerante contra el PGT, o contra la dirección de la revolución cubana que estaba en proceso de burocratizarse, fue usado por La Habana y Moscú, pera generar prejuicios en una acción propia del terror estalinista. Esa situación más el bochornoso acto de desvió de recursos de parte de los posadistas para sus partidos en otras partes de América Latina,  obligan a Yon Sosa a expulsar a los trotsquistas. El MR13N por su parte seguirá existiendo unos años más, acercándose al FGEI pero en 1968 es asesinado en México por militares de ese país Yon Sosa abortando este proyecto.

La dictadura militar por su parte para buscar mejorar su desgastada imagen y por la necesidad de recambio de la camarilla que gobernaba convocó a una amañada y anti-democrática elección para conformar una Asamblea Nacional Constituyente donde participan partidos de orientación anti-comunista como el MLN, la Democracia Cristiana Guatemalteca (DCG) o el partido del ejército el Institucional Democrático (PID);  el PR por su parte no participa considerándola una farsa. La  constitución que se promulga está claramente inspirada en la Doctrina de Seguridad Nacional busca establecer un régimen político gobernado por ejército que realizara elecciones cada cierto tiempo para mantener la fachada de democracia.

Sin embargo al abrir las válvulas de la presión social por medio de elecciones generales en 1966 –previo de una serie de acciones represivas contra los principales dirigentes de la izquierda sin importar las diferencias entre ellas- el PR da la sorpresa logrando llegar a la presidencia al civil Mario Méndez Montenegro, auto-proclamándose el tercer gobierno de la revolución y que genero las expectativas en sectores progresista como la misma URD y de izquierda –al grado que el FGEI y el PGT ahora aglutinadas en las que se conocen como las segundas FAR- declara una tregua y en algunos casos hasta hace campaña por este, el MR13N fue el único que no se creyó este juego.

En la practica el gobierno del PR hace una alianza con el ejército y aunque al interior de este existirán tendencias para derrocar al gobierno de Montenegro en instalar una dictadura aún más represiva, el ejército mantiene tal gobierno que le da vía libre para implementar la política de tierra arrasada contra las bases de la guerrilla en oriente, así como la extensión de comandos paramilitares conformados por empresarios afiliados al MLN que también cobró la vida a militantes del mismo PR. Eso generara otra separación en ese partido,  que se denominaron Partido Revolucionario Autentico y después se llamarían Partido Socialista Democrático.

Las alianza entre el FGEI y el PGT se vuelve a romper por 1967 y las primeras se vuelven las que se denominaran las terceras Fuerzas Armadas Rebeldes, asumiendo desde ese momento Pablo Monsanto como comandante esta organización y en un primer momento Jorge Macías o Cesar Montes un ex militante del PGT.  Estas a su vez sufrirán una deriva terrorista realizando acciones de justicionamiento sin  soporte político y menos social. Es hasta 1971 que asumen las tesis de la GPR instalándose en el norteño departamento de Peten dándole una mayor realce a la organización de masas, pero contradictoriamente sosteniendo que una columna madre guerrillera como la que soñó el Che en Bolivia iba ser la chispa que encendiera la pradera como decía la metáfora que explicaba el foquismo; eso pasa por la expulsión de militantes como Montes y otros de la llamada Resistencia Urbana que buscaban continuar con el accionar puramente militarista.

En esa línea se funda el Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP) en 1971, es decir la de adoptar programáticamente la GPR que implica en sus esquemas una organización de masas fuerte y de hecho esta organización lo logra, obteniendo presencia en varios departamentos del occidente del país y una columna guerrillera que ingresa al país por el Ixcan,  fronterizo con México.  Se va consolidando una base,   articulándose con cierta organización que había construido el 13 de Noviembre, así como organización construida al amparo de la iglesia católica por medio de cooperativas, de esa forma el  fin de esa organización fue irse extendiendo por lo que consideraban las zonas más atrasadas y menos contaminadas por el sistema capitalista, alejándose de uno de los elementos centrales marxismo la penetración y organización en los sectores más directamente explotados en el sistema capitalista.

Esto pese a que los formadores del EGP como los comandantes Ricardo Ramírez de León o Rolando Morán y Mario Payeras provenientes del PGT y con pasos en las FGEI, conciben estando en Cuba en el Documento de Marzo editado en 1967; con la idea que la guerrilla se debería instalar en las zonas agrarias pero donde están más desarrolladas las relaciones capitalistas, es decir en las plantaciones agro-exportadoras de la costa sur. Y si bien lo desarrollan a finales de los setenta con la creación del Comité de Unidad Campesina instancia de masas que busco la movilización campesinas tanto de las regiones minifundistas del occidente como de los proletarios rurales del sur y los semi-proletarios que procedentes de occidente por ser campesinos precaristas bajaban a las plantaciones del sur, siempre tuvieron un sesgo que le daba menos importancia a los trabajadores agrícolas.

La otra organización que se forma fue la Organización Revolucionaria del Pueblo en Armas (ORPA) dirigida por el hijo del premio nobel de literatura Miguel Ángel Asturias, Rodrigo Asturias o Gaspar Ilom ex militante del PGT, que fue el único sobreviviente del intento guerrillero de Concua y también de las FAR;  siendo directivo de la editorial Siglo XXI regresa a Guatemala originalmente a formar una columna guerrillera en el occidente vinculada a las FAR, que primero se denominó La Regional de Occidente. Por diferencias de carácter táctico o de construcción del instrumento político-militar primero y después de carácter teórico, político e ideológico sobre el papel de los pueblos indígenas en la revolución, donde estos  se le daban un papel primordial, se vuelven una organización independiente.

A diferencia de las FAR y EGP en cuanto a no incorporar a la población civil en el teatro de operaciones militares,  sino solo a cuadros muy limitados  por un lado y por el otro con el PGT pero también con las FAR y el EGP a no tener en un primer momento influencia visible en organizaciones de masas; el ORPA con un fino guerrillerismo y una lógica de la GPP más acabada se va conformando teniendo presencia en toda la Sierra Madre occidental, al grado que ingresan también a inicios de los setenta pero no se dan a conocer hasta 1979 y más por presiones según militantes de esta, de las demás organizaciones guerrilleras.

Para terminar este apartado solo decir que a diferencia de otros países donde las divergencias entre el maoísmo y la línea de Moscú terminaron rompiendo los partidos comunistas aquí nunca nadie se decantó por el primero. Y a diferencia también de El Salvador y Nicaragua donde existían tendencias impresionadas por la Guerra Popular Prolongada maoísta sin ser totalmente pro Beijing o pro Albania posteriormente,  aquí estas organizaciones político-militares adoptaron la Guerra Popular Revolucionaria como estrategia principal, aun el mismo PGT que nunca la monto.

La Adopción de la GPP y la presencia de otras expresiones

El correr de la década de los setenta la izquierda guatemalteca estaba representada por organizaciones que se auto-definían de la izquierda democrática o socialistas democrático como fue el Frente Unido de la Revolución antes denominado Unión Revolucionaria Democrática, el Partido Socialista Democrático primero llamado Partido Revolucionario Autentico, ambos escisión del Partido Revolucionario. La llamada izquierda insurgente conformada por el Ejército Guerrillero de los Pobres, las Fuerzas Armadas Rebeldes y la Organización Revolucionaria del Pueblos en Armas; así como el comunista Partido Guatemalteco del Trabajo.

Por su parte el régimen político se endurecía y militarizaba después del gobierno del civil de Méndez Montenegro, el ejército y  su partido oficial el Partido Institucional Democrático junto al Movimiento de Liberación Nacional afín a los sectores más reaccionarios de la burguesía y en menor medida el Partido Revolucionario  estableció un sistema denominado el generalato donde el alto mando del ejército se traspasaba el poder por medio de fraudes como los de 1974, 1978 y 1982; realizando elecciones donde ganaba el PID,  en 1970 con Carlos Arana Osorio y 1974 en alianza con el MLN con Kjell Laugerud García, posteriormente este pasa a la oposición y la alianza de los militares en 1978 es con el PR postulando Romero Lucas García.  La camarilla militar gobernante que controlaba el ejército pretendía continuar en el poder, así busca  imponer a Aníbal Guevara el cual gana por medio de un fraude en 1982, pero eso es abortado  por el golpe de estado del 23 de marzo de 1982; donde una nueva camarilla asumió el poder.

Por un lado la izquierda democrática en un contexto adverso participaba en elecciones junto a la Democracia Cristiana Guatemalteca que tuvo un giro progresista pero afínales de la década esta asume nuevamente las posiciones conservadoras originales; en algunos casos el PGT apoyo a estas fuerzas, pero en su seno las disputa por la estrategia a seguir, si emprendían realmente la GPR o se aprovechaba los espacios legales electorales y en el movimiento de masas llevo a que este partido se fragmentada a finales de la década. Y por último la izquierda insurgente que con sus matices realizaba la lucha armada bajo la estrategia de la GPR, siendo el EGP la organización con una visión más cercana a la estrategia emprendida en China y sobre todo en Vietnam  y más cerca las Fuerzas Populares de Liberación de El Salvador, de incorporar masivamente a la población, sobre todo campesina para hacer sin retrasos un ejército popular; lo cual las FAR y el ORPA sobre todo no compartían mismos los ritmos y esta última hasta concebía una visión de largo plazo en lo que respecta a formar un ejército popular.

La movilización social alcanza un nivel alto sobre todo a finales de los setenta en el gobierno de Lucas García producto de una crisis social como un síntoma de la crisis mundial capitalista y el fracaso del modelo de integración centroamericana bajo clave desarrollista reaccionaria de sustitución de importaciones; provocando la molestia de los sectores populares y de la clase obrera que jugó un papel fundamental  en estas movilizaciones, ante el peligro del cierre de la industria instalada años antes con ese modelo y la pérdida de empleos que ocasionó el cierre de la de la industria; pero también los trabajadores agrícolas de la caña, los trabajadores de minas del departamento de Huehuetenango, los empleados públicos, las comunidades indígenas del occidente después de la Declaración de Iximché[2], los habitantes de los barrios urbanas afectadas por el alza del pasajes, junto a los estudiantes universitarios y de educación media. A eso se agregó el terremoto de febrero de 1976 que desnudo la realidad tal como era, creando vínculos en la reconstrucción entre distintas capas sociales que asumieron esta tarea voluntaria sobre todo los estudiantes de la Universidad de San Carlos.

Las movilizaciones adquieren como en 1962 una naturaleza revolucionaria, al grado que para 1980 se exige la renuncia del gobierno de Lucas García y la instalación de un Gobierno Revolucionario Democrático (GRD) , así también se crea en 1979 la Coordinadora Nacional de Unidad Sindical (CNUS) un organismo unitario conformado por organizaciones de masas –muchas orientadas por las distintas expresiones de izquierda y progresistas- junto al Frente Democrático Contra la Represión (FDCR) conformado por partidos de la izquierda democrático y el PGT; que podían haber asumido la tarea de dirección política; ante el casi descalabro del gobierno de Lucas García. Pero como mencionan los mismos actores,  de parte de las organizaciones de izquierda pese acompañar esa demanda –el derrocamiento de Lucas y la instalación del GRD- nuca se especificó el cómo y que tácticas eran necesaria, pese a que las masas abrieron el debate de la toma del poder.

Nuevamente a nuestro entender la orientación reformista de la izquierda  y todas sus versiones volvió a pesar. Por un lado la insurgencia esperando que esto coadyuvara a su lucha armada en lugar de articularla con la movilización revolucionaria de masas, la izquierda democrática esperando mejores chances electorales y que esta movilización sirviera para apertura más el sistema político. El PGT ya con fuertes divisiones,  su línea mayoritaria por lo menos, haciendo trabajo organizativo legal, sectorial y sindical, solamente sin una perspectiva de toma del poder, mientras que la minoría la tendencia armada,  haciendo acciones militares aventureras.

Es hasta febrero de 1982 que las fuerzas insurgentes concretizan la formación de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca, aunque las negociaciones se venían dando desde 1980 presionados por La Habana y Managua, inspirados en sus pares salvadoreños que desde 1979 las diversas organizaciones insurgentes de ese país habían conformado la Dirección Revolucionaria de Masas y luego el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional. Sin embargo al igual que ese país donde logran lanzar una ofensiva tardía en 1981 esperando la insurrección popular, aquí la constitución de la URNG es aún más tardía cuando el movimiento de masas ya había sido diezmado por la dictadura, comenzado la ofensiva militar contra las bases rebeldes mayas sobre todo del EGP en el occidente  de país.

Al igual que en 1962 ante la vacilación de las direcciones del movimiento de masas tras la actuación espontanea de este, el vacío político permanece saldado la movilización revolucionaria por medio de una salida reaccionaria. Y al igual que con el golpe de estado de 1963, una serie de oficiales de posiciones medias que combatían a la insurgencia y miraba con recelo la inoperancia y corrupción del alto mando de Lucas García, estos dan un golpe de estado, imponiendo un triunvirato dirigido por Efraín Ríos Montt y conformado además por Horacio Maldonado y Luis Gordillo Martínez. Estos continúan las operaciones contra-insurgentes iniciados por Lucas y su hermano Benedicto quien lo había nombrado jefe del ejército a finales de 1981. Este triunvirato a los meses es disuelto y asume el poder con el apoyo de esta serie de oficiales medios y los jefes de las bases militares Ríos Montt.

En lo que respecta al contenido programático del documento fundacional de la URNG[3], la denominada Proclama Unitaria busco instaurar un Gobierno Revolucionario, Popular y Patriótico, creando para eso un Frente Patriótico de carácter multiclasista en base a las concepciones de las cuatro clases:  la obrera, la campesinas, la pequeña burguesía y la burguesía. Para eso se pensó que el FP-31 del EGP y el efímero Frente Contra la Represión formada por personalidades democráticas, podrían asumir esta tarea.

El programa concebía una economía contralada por el Estado y la expropiación de la oligarquía, no hablaba de control obrero y popular, así como el mantenimiento de la pequeña producción y el comercio, de la industria nacional, sin explicar exactamente que era esta y la defensa de los derechos laborales y sindicales. La realización de la reforma agraria manteniendo la pequeña propiedad y buscando formas cooperativas de producción. Un amplio régimen de libertades y el juzgamiento “severo” de los represores del pueblo, la suspensión del reclutamiento forzoso al ejército y la creación de un Ejército Popular Revolucionario sin explicitar si era la re-edificación de un ejército profesional o un pueblo en armas. La eliminación del racismo respectando la organización y las formas culturales de los pueblos indígenas y la amplia participación de estos, la igualdad de derechos plenos a las mujeres. El no alineamiento mundial y el aceptar la inversión extranjera siempre y cuando coadyuve al desarrollo de la economía nacional, sin aclarar que formas de propiedad se impulsaría.

Este programa tuvo una clara impronta reformista muy inspirada en concepción maoísta de las cuatro clases como mencionamos,  sin plantearlo explícitamente;  de alguna forma si tenía un enfoque revolucionario, anti-oligarca y antiimperialista, esbozaba una situación socialista propia del enfoque de la revolución por etapas,  pues no mencionaba el control obrero y popular de las relaciones sociales de producción, aunque acertadamente mencionaba la estatización de la gran industria y como ha observado la historia la pequeña producción y las relaciones mercantiles no pueden desaparecer de un golpe pero estas si deben ser reguladas totalmente.

 Por otro lado tampoco hablaba de un régimen político soviético o consejista, que tendría a ser el sostén de un Estado revolucionario y un antídoto para evitar el burocratismo,  que podía descansar en larga tradición anti-colonial de las comunidades rurales indígenas y en la organización popular urbana.

El documento pintaba una lógica ascendente de triunfo de la revolución sin embargo,  al mes siguiente de conformación de la URNG como mencionamos los sectores medios que combatían contra esta en el campo y en la ciudad, dan el golpe de Estado contra Lucas García y profundizan la ofensiva contra-insurgente iniciada en los últimos meses de 1981.

De esa forma extienden la guerra y las capacidades operativas y tácticas del ejército bajo la forma de unidad móviles combinadas y la conformación de nuevas bases y destacamentos militares para ir controlando áreas donde operaba la guerrilla e irla cercando; bajo la lógica influenciada por militares franceses y estadunidenses de la Defensa Integral del Territorio.

De tal forma que logra limitar la capacidad operativa del EGP que tuvo más presencia visible creando estructuras locales de población que se sumó a esta organización sobre todo en departamentos como Quiche y Huehuetenango y en menor medida Totonicapán y Chimaltenango. Por el otro lado aplico el ejército, una estrategia  en regiones donde operaba el ORPA en los departamentos de la Sierra Madre como San Marcos, Quetzaltenango, Sololá y en también Chimaltenango, que tenían la capacidad de afectar la infraestructura productiva de la costa sur donde estaban las plantaciones de caña de azúcar; así como otra estrategia contra las FAR que operaban en Peten y en menos presencia en Alta Verapaz,  Izabal y Santa Rosa.

Las estrategias sobre las FAR y ORPA fueron menos exitosas y la capacidad operativa de estas organizaciones continuó. Sin embargo en ese momento según los planes militares que orientaban estas acciones, el ejército consideró que lo vital era golpear al EGP y que la capacidad de las otras dos solo era para despistar el centro neurálgico de la acción insurgente.

Quizás el éxito más grande del ejército fue secar el agua sobre todo la del EGP y convertir su base (los peces) en base de la contra-insurgencia, con la creación de las Patrullas de Autodefensa Civil que a finales de la década de los ochenta fue de casi un millón de hombres. Por su puesto que esta conversión de población campesina e indígena en su mayoría fue a la fuerza,  aunque hubo quienes lo asumieron gustosamente por intereses particulares; a la par de esta se crean una serie de poblaciones llamadas aldeas modelos con cierta infraestructura básica para ubicar a comunidades que habían prestado apoyo a la insurgencia y ahora “gustosamente” según la propaganda del ejército consideraban que habían sido engañados por los guerrilleros. A eso se suma una serie de programas asistencias de entrega de alimentos y aperos para la agricultura a cargo de acciones de asuntos civiles,  creando comunidades reasentadas por el ejército.

Por su puesto que esto fue acompañada de una serie de acciones ideológicas denominadas por el ejército operaciones psicológicas, para mostrar que el ejército abogaba por el desarrollo al entregarle migajas y darle cierta infraestructura; de que la insurgencia los habían engañados y solo quería usarlos. Esto fue acompañado de una fuerte censura en los medios de comunicación en los dos gobiernos militares para informar la idea de que el ejército ganaba la guerra y que la guerrilla era un bola de asesinos que buscan sus intereses personales.

Sin embargo las desavenencias al interior de las fracciones de la clase dominante y los sueños bonapartistas de Ríos Montt que pretendía quedarse en el poder indefinidamente, enfrentándose veladamente al imperialismo y a la oligarquía, rehaciendo los partidos políticos bajo su antojo, creando un Consejo de Estado corporativizado, mezclado con un discurso providencialista evangélico y con una especie de centrismo como este se auto-proclamaba bajo el relato que se  alejaba de las extremas y era  independiente de Estados Unidos y la URSS. Obligó a los factores de poder (alto mando del ejército, la oligarquía, los partidos de derecha y el imperialismo gringo)  a sacarlo del gobierno en agosto de 1983 e imponer al ministro de defensa de este, Oscar Mejía Victores.

Este continuo con el libreto original impulsado por la administración Reagan y el Partido Republicano y que en otra forma la Iniciativa de Contadora, la socialdemocracia europea, el Vaticano, el Partido Demócrata y las burguesías de los países vecinos impulsaron pero buscando incidir y limitar el accionar de Reagan. Que fue la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente en 1984 no originaria porque el poder militar siguió gobernando, con participación de partidos político pro estatus quo, aunque participó el pequeño FUR sin lograr muchos votos, esta ANC  promulgó la Constitución Política actual con una serie de garantías democráticas que no se aplicaran y quedan muchas veces en papel.

Durante los gobiernos militares de Ríos Montt y Mejía Víctores se logra nuevamente limitar la capacidad operativa de la insurgencia sobre todo del EGP generando divisiones al interior de esta organización conformando una facción dirigida por el comandante Mario Payeras que forma Octubre Revolucionario que promulgaría la conformación de un verdadero partido comunista que si bien no dejara la guerra, se mantuviera sobre todo en la clandestinidad y aprovechara los espacios políticos que se abrían, quizás un poco anticipándose  a lo que realmente pasaría; esta crítica no reconoce su error porque este fue responsable de cómo se diseñó el EGP y lo que mismo criticó. Estos mantuvieron una alianza contra fracción del PGT que se denominado 6 de enero que mantendría visiones similares después de los fuertes golpes recibidos en 1984 por el ejército desapareciendo a lo que quedaba de su militancia,   lo que después fue denominado el Diario Militar. Mientras que en ORPA hubo un fraccionamiento ocasionado Movimiento Revolucionario del Pueblo Ixim que mantuvo posturas más militaristas.

Así se convoca a elecciones generales para 1985 donde gana el civil Vinicio Cerezo Arévalo de la DCG que asume el proyecto político del imperialismo y de la fracción más realista –es decir que abogaba por retomar el camino de una constitucionalidad obligando a la insurgencia a que se rindiera-  del ejército dirigido por Alejandro Gramajo que será el ministro de defensa de este con respecto a otras fracciones que se denominaron oficiales de la montaña que buscaban la aniquilación de la insurgencia e intentaron en dos ocasiones dar un golpe de Estado a Cerezo.

En estas elecciones no participa el FUR por considerarla que no había condiciones aunque mantienen expectativas sobre el nuevo gobierno,  pero si participa la otra vertiente de la socialdemocracia el PSD en acuerdo con el alto mando del ejército pero con una votación insignificante. El gobierno de Cerezo genera una serie de expectativas en la denominada izquierda democrática en ese momento reducida, en el movimiento popular y en algunos actores de la insurgencia que ya venía asumiendo la tesis de la negociación con el Estado,  impulsada por el frente internacional de Contadora, la socialdemocracia y cada vez más asumida por Cuba y la URSS ya en proceso de desmoronamiento.

Sin embargo el ejército y el gobierno democristiano[4] buscaba la rendición incondicional de la insurgencia y con el clima de libertades formalmente abierto nuevamente después de dictaduras militares –aunque la represión se hizo más selectiva otra vez- empezaron a surgir el sindicalismo y la organización popular, elevándose la conciencia y la capacidad de movilización aunque ahora más por reivindicaciones concretas y sectoriales[5], con la conformación de la Unidad Sindical de Acción Popular (UASP) organismo de coordinación de las organizaciones de masas,  con cierta influencia de las organizaciones insurgentes y del PGT.

Es hasta el gobierno de Jorge Serrano Elías que gana las elecciones de 1990 sobre Roberto Carpio Nicole –el favorito de los grupos corporativos empresariales- ,  con el apoyo del gobierno saliente de la DCG inmerso en una fricciones por diferencias políticas al interior de ese partido y por la crisis económica producto de una acelerada inflación y de enfrentamientos con los grupos empresariales por el tema fiscal.   Que  Serrano impulsa la negociación con la URNG, acelerando varios acuerdos y aceptando el retorno de refugiados ubicados en México que huyeron de la represión desatada a inicios de los ochenta por el ejército.

Nuevamente las divergencias entre las fracciones de la burguesía pone a prueba el naciente régimen político fundado con la Constitución de 1985, ante las pretensiones personalistas de Serrano –quien había sido funcionario de Ríos Montt- y que tuvo el apoyo de varias iglesias evangélicas durante su campaña que llega al gobierno.

 Este se enfrenta con la Corte Suprema de Justicia y el Congreso que termina cerrándolas inspirándose en Alberto Fujimori de Perú.  Así como con el empresariado debido nuevamente al tema fiscal y al mejor mecanismo para  c privatizar las empresas estatales, pues este manejaba que el Estado debía tener participación en estas empresas privatizadas, a diferencia de los empresarios que buscaban privatización total.

Al final la oligarquía, el alto mando militar y el imperialismo, consideran que este no puede cumplir el papel que cumplió Fujimori de encuadrar al movimiento popular y derrotar a la insurgencia peruana y el ejército guatemalteco lo desconoce. Ocasionando un golpe de Estado donde la Corte de Constitucional pieza creada por la Constitución de 1985 lo derroca y asume el gobierno provisionalmente Ramiro de León Carpio.

El movimiento popular participa diluido sin posición clara atrás de la oligarquía y sin mantener una postura independiente.  En ese momento la UASP se había fragmentado, la influencia de la insurgencia era mínima  y se crea la Asamblea de la Sociedad Civil[6] . Por su parte el régimen se renueva, se convoca a una elección para un Congreso provisional que elabora una serie de reformas políticas y económicas.

En las  primeras crea el sistema que corporativiza la elección de jueces y magistrados por medio de  las Comisiones de Postulación,  con el objeto de  que no solo los partidos tuvieran la capacidad de influir y con ello paradójicamente permite que elites emergentes muchas ligadas al crimen organizado le quiten la influencia a la oligarquía en la selección de estos funcionarios, situación que está siendo cuestionado desde 2011 y que fue parte del quid de la reforma promovida por la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) en 2017.

En materia económica se da apertura a los cánones del neoliberalismo y del Consenso de Washington, al prohibir a la banca central ser prestamista del Estado para evitar la inflación supuestamente y vuelve el endeudamiento público en un negocio para el sector financiero, privatizado el que era del Estado y que fue concentrándose en unos cuantos monopolios como es actualmente.

 En estas reformas las organizaciones populares no tuvieron ni la capacidad de decir ni pio cuando  lo afectaba directamente,  demostrándose que en la consulta de 1994 para aprobar estas reformas constitucionales el nivel más bajo de participación electoral pos promulgación de la Constitución actual, gana el SI, es decir la aprobación de estas. Situación esta última que la izquierda y el movimiento popular no ha hecho ningún balance.

2. El marco histórico-político en donde se está organizando la izquierda guatemalteca desde los Acuerdos de Paz a la fecha.

Al desactivar la lucha armada en 1996, proceso que la izquierda venia insistiendo para incorporarse al marco político y legal que se conformó con la Apertura Democrática posterior al Acta de Contadora muy temprano en 1982, se da el reconocimiento de la izquierda como actor político en Esquipulas II en 1987, aunque no con la fuerza que reciben el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) en 1981 con la Declaración Franco-Mexicana.  El reconocimiento de Esquipulas posibilita que se agiliza los procesos de dialogo-negociación para la incorporación de la insurgencias centroamericanas a los marcos constitucionales burgueses; posteriormente se da los Acuerdos de Paz en Nicaragua entre el gobierno sandinista y la contra en 1989 y los de El Salvador entre el Estado de ese país y el FMLN en 1992.

En Guatemala después de muchos retrasos que pasan por la aventura bonapartista de Jorge Serrano Elías en 1993 –que en palabras de algunos negociadores de la insurgencia le dio un fuerte impulso- como mencionamos más arriba, el golpe de Estado contra este por parte sectores oligarcas y en la cola de este, sectores “populares” de la sociedad civil. El Gobierno provisional del en ese entonces procurador de los derechos humanos Ramiro de León Carpio retoma el proceso de negociacion, hasta que fue el Álvaro Arzú siendo presidente electo en 1995 como expresión momentánea de los grupos oligárquicos,  quien termina de concluir los distintos acuerdos que conformaron los denominados Acuerdos de Paz firmados el 29 de diciembre de 1996.

 Realmente, el apostar a una estrategia donde lo militar primaba sobre lo político y diplomático, fue desgastando al robusto movimiento de masas que acompañó o que tuvo vínculos con la insurgencia, pues como se sabe, desde mediados de la década de 1980 del siglo pasado, genernarado  las escisiones al interior del Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP)  y del Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT)  y Organización Revolucionaria del Pueblos en Armas (ORPA) como se observa en el capítulo anterior .

Las escisiones en el EGP y el PGT como mencionamos anteriormente plantearon que se avecinaba una incorporación al marco constitucional y político, producto de la Constituyente de 1984 y que el contexto regional enganchó con fuerza en Esquipulas II y en el proceso de pacificación de la revolución centroamericana. Por su parte la forma en que se desprendieron de sus organizaciones matrices genero polémica, siendo desordenadas y confusas, permitiéndole al enemigo debilitar aun mas al movimiento insurgente en su conjunto, lo cual requieren una particularidad de estudio sobre esos eventos.

Es así que todo se resuelve vía electoral, donde la comandancia de la URNG apuraba para poder participar en el proceso electoral de 1995, pero las negociaciones se dilataron desmovilizándose hasta dos años después, en 1997. Sin embargo, por primera posterior a 1954 la izquierda que se presumía revolucionaria participa con bajo la ficha de lo que se llmano el Frente Democratica Nueva Guatemala (FDNG) que se organiza a partir de una una serie de expresiones del movimiento popular que habían estado en la Asamblea de la Sociedad Civil y que algunas tenía una articulación orgánica con las organizaciones político-militares que conformaron la URNG. Para esto se compró la ficha del moribundo Partido Revolucionario, que pasa a cobijar al FDNG y poder participar en las elecciones de 1995.

En esas elecciones de 1995, el FDNG logra el cuarto lugar para la elección presidencial llevando al economista y ex Presidente del Banco de Guatemala (BANGUAT), Jorge González del Valle y como candidato a vice-presidente el intelectual maya Juan León Alvarado, en un contexto en donde la firma de la paz generaba muchas expectativas, en torno respecto del cumplimiento de los mismos porque levantaban una agenda de reivindicaciones sociales, pero  que a la vez iban de la mano de la consolidación del modelo de dominación bajo la forma de una democracia liberal burguesa. El FDNG entoces logra 119,305 votos el 12.94 por ciento para su binomion presidenciial, mientras que en el Congreso se ubicó con seis bancadas, con casi 20 % de votos.

La incorporación a los mecanismos de la constitucionalidad burguesa, de la izquierda que actuaba bajo las armas y el desmonte de la Guerra Popular Revolucionaria (GPR) desmonte que como observamos inicio a mediados de los ochenta del siglo pasado, modifico los esquemas teóricos de entender la política y más expresamente la política revolucionaria, lo que en el lenguaje de la izquierda local fue denominado por un buen tiempo, la concepción de la revolución guatemalteca.

Esta ultima situación es lo que se podria entender como la política de la izqueirda y dentro de esta, el papel de lo político y los derroteros que adquiere finalizada la guerra, termina resquebrajando el accionar en su conjunto de esta.

De esa forma una especie de dualismo es asumida por la izquierda en conjunto, donde se limita lo político a lo electoral como fue antes lo militar y lo social por su parte se sectoriza al límite, a diferencia con la experiencia previa donde estas tenían un horizonte global, marcado por lo revolucionario.

Se piensa entonces que lo electoral es el único ámbito en donde se concibe la política dejando al lado lo social, olvidando que la política es una esfera compleja donde se desarrolla la lucha de clases, que debe nutrirse de lo sectorial y sin descuidarse de lo electoral; pero en algún momento supeditando tanto las luchas sectoriales, lo electoral y lo militar (a eso nos referimos a lo politico) a lo más importante la toma del poder por medio de la movilización revolucionaria del proletariado, es decir la política como la gran estrategia para ese fin.

Esa dualidad esquizofrénica en la izquierda  que le provoco su fragmentación partidaria por un lado y la competencia por recursos externos para el funcionamiento de la sociedad civil por el otro, con consecuencias de bancadas minoritarias, se encuentra en la marginalidad dentro de la arena política, aunque en el ultimo evento electoral recién pasado le permitió aumentar su caudal votos y lograr más curules en el Congreso pero igualmente fragmentada y estaría por verse como puede articularse.

Mientras que nivel social muchas de estas expresiones están dispersas, llevando luchas ejemplares como las comunidades en defensa de sus territorios, otras enfrascadas en conquistas salariales justas sobre todo los sindicatos de empleados publicos,  influidas por prebendas otorgados por el Estado, fenomeno similar que se repite en algunas organizaciones campesinas.

Y la mayoría en una dinámica de recibir fondos de la cooperación extranjera –sobre todo de países del denominado norte global- cada vez mas difícil de conseguir y con más requisitos para su uso, en una clara competencia por proyectos, que a lo sumo son estas mismas agencias de países imperialistas que en algunos casos tratan de convencer a sus mismso contrapartes a aceptar formas amigables de inversión extrangera. Tema del cual no ahondaremos pero es importante señalar.

Es por eso que estimamos fundamental en el análisis de la experiencia de las izquierdas post firma de la paz, las limitaciones que lo electoral les imprime y su encuadramiento en el marco de los procesos institucionales de la democracia liberal en boga.  Es necesario comprender e interpretar que la intervención en la esfera política por medio de lo político, no puede limitarse a lo electoral ni a lo sectorial -con respecto a las reivindicaciones puntuales de organismos sociales y de masas-, a tal punto que se conciban como si fueran dimensiones separadas: porque es en la lucha de clases y esa interrelación entre los social y lo electoral; donde se determina la política.

Pero desde los primeros momentos posterior a la firma de la paz las críticas contra la otrora comandancia general de la URNG –a partir del accionar de estos- no se hizo esperar. A la comandancia que se convertía a la vida civil, se le critico dos cuestiones coyunturales que faltaría más profundidad de cara a un balance completo, pero que marcaron un derrotero que los fue llevando a la  marginalidad.

La primera y más importante fue su poco o nula -dirían algunos comentaristas- oposición a la política de ajuste estructural encarnado en la privatización de empresas estratégicas del Estado y en la modificación algunos factores productivos como el desmantelamiento del sector agrario estatal como parte del transito hacia un modelo neoliberal. Recordemos que años antes tras las reformas constitucionales de 1994 el Congreso provisional que se eligió tras el serranazo prohibió al Banco Central prestar al Estado con el pretexto de evitar una espiral inflacionaria, pero que se convirtió en el negocio de los bancos locales que se volvieron prestamistas, compradores de bonos, controlando fidecomisos y depositarios de las cuentas de las instituciones públicas.

El otro achaque común hacía la ex comandancia fue que después de confluir con organizaciones sociales que se aglutinaron años antes el FDNG, los primeros descartaron para el evento electoral de 1999 ese vehículo y convirtieron lo que fue el frente unitario en un partido electoralista. Mucho se ha discutido si fue conveniente dejar un instrumento que en 1995 se mostraba unitario, entre fuerzas políticas y sociales, transformando la organización sombría de la ex insurgencia en un partido más. Lo que si es cierto es que es en estçe momento,  donde la bifurcación entre las expresiones electorales y sociales  empiezan a separarse.

Virgilio Álvarez en un artículo escrito en Plaza Publica denominado “Nos urge una izquierda democrática” califico el esfuerzo del FDNG como multiclasista e interclasista, dos definiciones comunes en los espacios intelectuales de izquierda para definir los partidos de izquierda pos caída del muro de Berlín; sin definir realmente a que se refiere esta situación. Por otro lado también califico el rompimiento de este partido del “hegemonismo militarista”  . Definición que tiende a ser real en el sentido de que para la otrora comandancia esta se termino decantando fiel a sus praccticas por un insturmento en forma de partido político más controlado directamente por ellos,  que uno donde hubiera expresiones de la sociedad civil que tuvieran influencia en la direccionalidad de esta agrupación.

Por otro lado el fallecido Álvaro Velázquez diputado electo en 2015 por el partido Convergencia y que tras muerte fue sustituido por Enrique Alvares, planteó con respecto a la pasividad de la insurgencia recién firmada los Acuerdos de Paz y en el marco de la política de privatizaciones impulsada por el gobierno del Partido de Avanzada Nacional, que eso “tuvo una repercusión incalculable el apoyo que la ex Comandancia General dio al Gobierno de Álvaro Arzú en aras de los Acuerdos de Paz mientras este ejecutaba el más agresivo plan neoliberal y desmantelaba lo público, y su pasividad para lograr que el SI triunfara en la Consulta Popular de mayo de reformas constitucionales de 1999”. Tal aseveración de pasividad fue una realidad que repercute en lo que era el instrumento político de la ex insurgencia pero a la cual también influyo en su momento  la bifurcación entre las expresiones electorales y sociales, es decir adopción de tacticismos (lo político) como estrategias centrales.

Velázquez en ese artículo publicado en 2015 por Plaza Pública, aduce que el gran ausente en el FDNG fueron los sectores de la denominada “izquierda democrática ” nos referimos al Partido Socialista Democrático (PSD) y los restos del extinto Frente Unido de la Revolución (FUR). En el caso del primero heredero del Partido Revolucionario Autentico[7] de la década de los setenta del siglo pasado, para las elecciones de 1995.

Uno de ellos el PSD participo en alianza con la DCG y la Unión del Centro Nacional (UCN), presentando como candidato al oligarca Fernando Andrade Díaz-Duran quien fuera canciller en el gobierno de facto de Oscar Mejía Víctores en 1984. Esa alianza sin principios sin embargo logro el tercer lugar con el 12.05 por ciento de los votos. El PSD posteriormente desaparecería, mientras que la UCN  -identificado como de centro derecha- desapareciera en el evento electoral de 1999; y la DCG un de los partidos históricos de mediados del siglo XX despareciera hasta 2007 ya como un partido minoritario.

Por su parte el FUR que fue la primera escisión del PR como vimos muy temprano a inicios de los sesenta bajo el nombre de Unidad Revolucionaria Democrática teniendo diversos nombres debido a la negativa del regmen militar a inscribirlo. Este partido siempre le fue imposibilitado por los gobiernos militares su inscripción como partido legal y participaba como un comité pro-formación en alianzas con otros partidos, hasta que en 1997 es legalizado, pero a cambio los escuadrones de la muerte asesinan a su insigne líder Manuel Colom Argueta. Esta corriente cercana de la socialdemocracia internacional se aleja de esta porque considera que esta no es independiente del imperialismo, creando junto a otros grupos de Centromérica, en El Salvador cel Movimiento Nacionalista Revolucionario y en Honduras el Partido Innovación y Unidad Social Democrata el unico existente aun, con el denominado “socialismo democrático”.

Estos se caracterizaron por un programa radical anti-oligárquico, en ciertos  momentos tuvo platicas de conformar un frente con expresiones de la izquierda como la URD con  el Movimiento 13 de Noviembre y el Partido Guatemalteco de Trabajo en los secenta y a finales de los setenta forman junto a organizaciones populares cercana a la izquierda insurgente el Frente Democrático Contra la Represión, similar al Frente Democrático Revolucionario salvadoreño, pero a diferencia de este no pervive más allá de unos años. El FUR por su parte tendrá diferencias internas con respecto a su posición con respecto a  los gobiernos militares de Efraín Ríos Montt en 1982, Oscar Mejía Víctores en 1983 y con respecto al gobierno civil de Vinicio Cerezo Arévalo en 1986,  participando en una elección por última vez en 1990 teniendo un voto ínfimo, no sin que se la represión militar asesinara algunos militantes.

Velázquez por su parte señala-que al contrario de lo que paso en Chile con el Partido Por la Democracia[8]- que aquí la dirección de la URNG, , termino desarticuló al FDNG con esa acción y marginó al pequeño sector disidente  que no se subordinó a la estratega uerrenegista. Ese “sector disidente” se refiere a políticos y profesionales provenientes de la Democracia Cristiana Guatemalteca que habían acompañado también la formación del FDNG y que en el proceso electoral de 1999 postularon a la académica Ana Catalina Soberanis Reyes partido de donde esta provenia, vinculada ella con expresiones modernizantes del capital oligarca, quien logro el quinto lugar para la elección presidencial.

Por otro parte otros sectores académicos, intelectuales y de liderazgos sociales que conformaron el primer FDNG trataron de construir otro partido denominado Unidad de Izquierda Democrática (UNID) sin lograrlo –donde descollaba la figura de ex ministro de trabajo del gobierno de Árbenz, el abogado Alfonso Bauer Paíz- participando de la Alianza Nueva Nación junto a la URNG y el hoy extinto Desarrollo Integral Autentico (DIA) un pequeño partido burgués definido socialdemócrata, logrando el tercer lugar en las elecciones presidenciales, el 12.36 %, votos unos 270.981 votos, la tercera bancada en el Congreso de la Republica con el 7.96 % de votos, unos 9 escaños, así como varios gobiernos municipales.

3. La dispersión de la izquierda

La izquierda reformista se fue alejando de sus bases, mientras que muchos cuadros se volcaban a la organización civil haciendo en algunos casos un trabajo real de fortalecimiento de la organización social y en otros convirtiendose  en negocios privados. La primera por su parte,  de volverse una fuerza que durante la guerra interna fue un verdadero contra-poder al poder oligárquico y militarista y que se demostró aun en los comicios de 1995 y de 1999; los dos grandes grupos en que se dividió la izquierda ex insurgente posterior de 1999, el núcleo de las Fuerzas Armadas Rebeldes autodenominada en ese momento Tedencia Revolucionaria Democratica, asume el nombre Alianza Nueva Nación –apropiándose del nombre que se uso para el proceso electoral-,   posteriormente al perder el registro partidiario se denomina Alternativa Nueva Nación y mas receintemente  Convergencia por un lado y por el otro la otra división fue Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca. 

Mas cercano en el tiempo del seno de esta ultima se separo al Movimiento de Liberación de los Pueblos (MLP), brazo electoral a su vez del Comité de Defensa Campesina (CODECA). A la cual se agrega los expresiones de cuadros medios alguna vez ligados a este origen  o de otros provenientes de la sociedad civil como el Movimiento Político Winaq o el ahora desparecido Encuentro Por Guatemala, el Movimiento Nueva Republica llamado LIBRE para las elecciones de 2019 y que también despareció y mas recientemente el Movimiento Semilla.

No estamos diciendo que por fuerza deba existir una unidad forzada mas cuando el origen de la izquierda guatemalteca es disímil y diverso, pero cierto margen de unidad por medio de frentes de luchas comunes y evitar que repitan la historia de sus pares salvadoreños y nicaragüenses hoy en crisis y cuestionados,  al convertirse en burguesía emergentes en sus países, lo cual la izquierda guatemalteca no le ha pasado en parte por su fragmentación y dispersión, deberia servir de lección.

Por su parte la emergencia de asociaciones civiles u organizaciones no gubernamentales que un momento fueron apoyo a la organización popular pero después fueron sustituyendo la labor de organización de los movimientos populares y de las obligaciones del Estado sobre todo en política de desarrollo intergral, influyendo a partir de la dependencia a la cooperación internacional en el funcionamiento y lógicas de las mismas organizaciones populares, llevaron a fragmentar aún más al movimiento popular.

Con respecto a otras de esta indolo por ejemplo sobre derechos humanos, defensores de derechos y especializadas en materia del fortalecimiento de la justicia o de reformas electorales, sus actuar es también diverso.  Pues de una necesaria incidencia en función –en el marco de la agenda de los Acuerdos de Paz, que más adelante haremos una reflexión-  del funcionamiento de un Estado de Derecho mínimo bajo los parámetros liberales modernos, sus agendas se limitan a eso coincidiendo con agendas trazadas desde las potencias donantes imperialistas sobre todo Estados Unidos y la Unión Europea –en lo que respecta al peligro que implica para su seguridad la falta de Estado de Derecho en Guatemala y Centroamérica- estas expresiones civiles no cuestionan tales agendas imperiales y las que si,  muchas veces les reducen o se les elimina el financiamiento.

Los Acuerdos de Paz fue una agenda contradictoria que demostraba la lógica pequeño burguesa con que fueron negociados pero que también respondían a contexto internacionales, cuando se desmoronaban los Estados pos estalinistas denominados socialismos reales, el sandinismo perdía las elecciones en Nicaragua pasando a formar parte su liderazgos por medio de la llamada piñata a formar parte de la clase dominante nicaraguense.

Mientras que en Cuba en medio del periodo especial, bajo el asedio del embargo estadunidense, la burocracia del Partido Comunista Cubano se orientaba cada vez más a convertirse en una nueva burguesía proceso aun inacabdo; situación que se traduce en que esta  burocracia que había ya dejado años antes pese a la guerra civil centroamericana de querer internacionalizar la revolución como lo pensó el Che Guevara y habiendo pasado los episodios heroicos en África en la lucha por la descolonización donde Cuba intervino desde mediados de los setenta, a lo cual Moscú siempre se opusó.

Con respecto a los Acuerdos de Paz decimos que tal agenda fue contradictoria porque reconocía demandas históricas del pueblo guatemalteco, exigiendo por ejemplo la desmilitarización del Estado y la sociedad, pero orientado hacia una democracia liberal funcional, bajo la perspectiva de que los resquicios autoritarios y con ellos los grupos facticos de poder irán desapareciendo,  de allí la conformación de la Comisión Internacional Contra la Impunidad por ejemplo.

Pero sin contemplar ponerle un alto al programa neoliberal de ajuste y privatización y la reconversión del modelo económico bajo los intereses de la burguesía y las trasnacionales que consideran a Guatemala un coto para la explotación de recursos naturales y a Centroamérica solo un puente para la movilidad de mercancías. Es más, en materia de situación agraria se terminó de desestructurar el sistema público agrario como se menciono donde el Estado ejercía alguna garantía para asegurar precios justos para los pequeños agricultores pese a la contra-reforma agraria desde 1954 y el paliativo que implicaba los proyectos de transformación y colonización de tierras no cultivadas por la burguesía agro-exportadora. Con los Acuerdos de Paz solo se contempló la  entrega de tierras a campesinos por medio de la compra a particulares por el Estado y la re-venta a grupos campesinos con poca asistencia técnica, lo cual ha generado una deuda que en los últimos años está en aumento pese a las negociaciones de reducción de esta, en algunos casos benificiosa para los campesinos.

Hacemos estas apreciaciones para evidenciar que el programa reformista en la izquierda que fue evolucionando de un gobierno revolucionario popular con la conformación de la URNG en 1982 bajo una perspectiva etapista hacia el socialismo; termino en pedir paliativos al Estado burgués reaccionario producto de la contra-revolución de 1954, bajo un marco mínimo de democracia y políticas muchas de estas asistenciales, que ni siquiera se han aplicado como tal.

En la practica el Estado no solo mantuvo estos resquicios autoritarios como pensaba que iban a desaparecer un intelectual originalmente marxista como fue Edelberto Torres Rivas, sino simplemente se camuflaron para irse nuevamente reapropiándose de este, el cual nunca dejaron de controlar. Y si bien con la CICIG y más con la comisión presidida por Iván Velázquez, que a diferencia de sus antecesores mantuvo más independencia de las fracciones oligárquicas, se quiso limitar el manejo patrimonialista de estos grupos, tanto oligarcas, como de sectores de la burguesía emergente o de elites conformadas en la contra-insurgencia, en los hechos después del giro claramente reaccionario del gobierno de Jimmy Morales, esta situación experimento fracaso.

Esto está en un contexto de fragmentación de la izquierda y del movimiento popular, que aun en los primeros años de la firma posteriormente de la firma de la paz existía cierta unidad y articulación como fue la Central Nacional de Organizaciones Campesinas para poner un ejemplo, posteriormente estas expresiones se fueron partiendo y el último esfuerzo nacido al amparo de la lucha contra el Tratado de Libre Comercio en 2005 con Estados Unidos, fue  el Movimiento Sindical, Campesino y Popular, que tampoco prospero.

Las elecciones de 1999 se logro mantener el esfuerzo unitario  concibiendose la Alternativa Nueva Nación (ANN) en tanto ficha bajo forma de alianza electoral conformada por:  la URNG, Desarrollo Integral Autentico (desaparecido), a la Unidad de Izquierda Democrática (que no se terminó de consolidar como partido) y intelectuales y liderazgos sociales dispersos que participaron en el FDNG inicial y no se fueron con este partido que como dijomos  postulo a Catalina Soberanis.

La ANN logro un importante tercer lugar, postulando al empresario y después presidente Álvaro Colom y al reverendo ecuménico Vitalino Similox para la presidencia y vice-presidencia respectiva,   consiguiendo 270,891 votos el 12.36 % de los votos válidos totales; además de lograr 9 diputados y 14 municipalidades.

A los meses se realizo una consulta popular que era parte de la implemntación de los Acuerdos de Paz, con el fin de preguntar a la población si se quería la adopción de una serie de reformas constitucionales enmarcados en estos acuerdos. El elemento más progresivo era el reconocimiento de derecho de la diversidad étnico-lingüística y con ello las formas de autogobierno de los pueblos indígenas, aunque estos planteamientos estaban dentro del discurso multicultural que se engarza con el neoliberalismo, sin embarogo ese reconocimiento genero la oposición de la oligarquía y de las elites de ultra derecha.

De igual forma una serie de reformas en materia agraria,  educación, seguridad pública, electoral, defensa, desarrollo económico y social, etc.; que sin ser muy radicales asusto a las fuerzas conservadores y promovieron una fuerte campaña en contra del SI en esta consulta. La iglesia evangélica como en otras ocasiones y como hemos visto en diversos ejemplos en la región fue correa de transmisión de las posiciones más recalcitrantes.

La campaña del SI fue promovida sobre todo por organizaciones sociales y de allí el achaque a la izquierda partidaria de que no hizo una defensa vigorosa por la aprobación de estas reformas: de esa forma que con un gran ausentismo de la población solo el 18.5 % de los votantes inscritos acudieron a votar. El NO resultara victorioso en las ocho preguntas que se hicieron sobre el SI, con respecto Definición de la Nación y Derechos Sociales, Reformas al Congreso, Reformas al Poder Ejecutivo y Reformas al Poder Judicial.

Consideramos que esta derrota fue como un balde de agua fría a todo el proyecto reformista de los Acuerdos de Paz, aunque después diversas expresiones lo mantienen como parte de sus programas cada vez se ha ido diluyendo. Por otra parte consideramos que este fue el inicio de la fragmentación de la izquierda que por lo demás se caracteriza de ser un régimen político adverso para el ejercicio de esta.

4. La Izquierda en un régimen político adverso

Un elemento importante dentro de los Acuerdos de Paz  fue la agenda de reformas electorales, que se plasmaron muy tempranamente en el documento “Guatemala, Paz y Democracia” elaborada por la Comisión de Reformas Electorales del Tribunal Supremo Electoral (TSE) de 1998. Dicha comisión fue parte de una serie de comisiones paritarias para implementar distintos aspectos de los Acuerdos de Paz y que crearon instancias que nominalmente se mantienen entre el Estado y la sociedad civil. Por otro lado, se instaló hasta pasado varios años un Consejo Nacional de los Acuerdos de Paz, sin ninguna incidencia real en las políticas públicas para la implementación de estos acuerdos.

Con respecto a las reformas electorales nunca se aplicó integralmente, por tanto, en los siguientes tres lustros fueron implementándose a cuenta gotas, las ultimas en 2016 las más completas de estas series teniendo como telón de las demandas ciudadanas de 2015, posteriormente aparecieron nuevas iniciativas para que duermen en el seno de la Comisión de Asuntos Electorales del Congreso y que varias de las bancadas progresistas de la nueva legislatura pretenden desempolvar.

De la reformas aprobada en 2016 lo más importante son las relaconados a los  controles en los en la fiscalización de recursos privados a los partidos, las responsabilidades que recae  en los  personeros de los partidos y sobre  todo el contrl sobre las empresas que entreguen recursos financieros. De igual form, otras importantes estan relacionados a la compra de espacios publicitarios de parte del Tribunal Supremo Electoral ante los medios de comunicación, para reducir la competencia desleal que se establece entre partidos, pero que en este proceso recién pasado la mayoría de  medios boicoteo al no inscribirse en el registro del TSE para tal fin..

Otras reformas importantes tienen que ver con la aplicación del sistema de minoras para elegir órganos de dirección, la validación del voto nulo y la obligación de repetir las elecciones si este resulta con más del 50 % de los demás opciones de votos,  algo casi inalcanzable. De igual forma  la creación de tres etapas en todo el proceso electoral: una para postular e inscribir candidatos, otra puramente de propaganda electoral y el día del evento electoral, la tercer etapa.

Anteriormente durante 2004 y 2006 se aprobaron otras reformas reslatando, la descentralización del voto al instalar centros de votación en centros poblados de mas de quinientos habitantes, aunque no siempre se ha realizado esto. Así como el aumento de firmas para conformar partidos que de 15 mil pasó a 25 mil pretendiendo que con eso se disminuiría la fragmentación partidaria, pero afectando la capacidad de representación de expreiones de izqueirda y populares, entre otras que fueron aprobadas en ese momento.

De tal forma que bajo la ilusión de que, realizando reformas electorales que permitirían la libre expresión y organización, dentro de la agenda del cumplimiento de los Acuerdos de Paz, la izquierda pretendió lograr el sueño reformista y pequeño burgués de humanizar el capitalismo.

Con esto no negamos la importancia de democratizar el sistema político por medio de reformas a la legislación específica.  Pero tal como se ha aplicado,  por ejemplo con el aumentar la cantidad de firmas para establecer un partido político, situación que no detiene el fenómeno de la fragmentación partidaria sino lo que hace es imponer mayor número de trabas para formar uno, es un claro ejemplo de los limitantes con que funciona el regimen político. Una iniciativa que ha quedado en el tintero que se ayudaria a reducir la fragmentación partidiaria es exigir una mayor organización partidaria nivel local lo cual coadyuvaría para que los partidos tiendan a lograr más representación.

Por otro lado, están los temas pendientes como la apertura de los listados para promover el voto uninominal, la equiparación en los listados entre hombres y mujeres y distritos con mayoría indígena, la creación de otras formas de participación como partidos regionales, comités cívicos distritales o candidaturas independientes, etc. Los cuales su aprobación golpearía los privilegios de las capas de politiqueros y burócratas del Estado.

En ese marco es que la izquierda o izquierdas participarían cada vez más fragmentadas. Posteriormente al  proceso electoral  de 199 se da la división de la URNG, al separarse la Tendencia Revolucionaria Democrática  de esta. Con ellos se fueron también una serie de liderazgos sociales e intelectuales manteniéndose con el nombre de Alternativa Nueva Nación, entre los que sobre salía, Virgilio Álvarez, Álvaro Velázquez, Alfonso Bauer Paíz, Nineth Montenegro, Rosalina Tuyuc, entre otros. Al interior de la URNG por su parte se quedarían -sin formar tendencias políticas específicas- militantes provenientes del Ejército Guerrillero de los Pobres, de la Organización Revolucionaria del Pueblo en Armas y del Partido Guatemalteco del Trabajo. Aunque de este último existe una facción que no acepto su incorporación a la URNG ha intentado refundarlo en los años siguientes  como lo han hecho sus pares de  Honduras,  El Salvador y México,  sin lograrlo totalmente apareciendo disidencias.

En el proceso electoral siguiente el de 2004 las fuerzas de derecha pro-oligárquicas logran construir un frente unido para poder arrebatarle el gobierno al Frente Republicano Guatemalteco, que se donomino  la Gran Alianza Nacional. Pues recordemos en 1999 fue coronado Alfonso Portillo ex militante de la izquierda ahora postulado por el FRG como presidente junto Alfonso Reyes para la vice-presidencia, en un gobierno que se caracterizo por usar un discurso populista y anti-oligarca.

En esta disputa inter-burguesa  que se sucito entre las fuerzas tradicionales oligarcas y las fuerzas de la burguesia emergente en todo el gobierno de Portillo, aparecerán nuevos partidos que jugarán un papel preponderante hasta por lo menos la mitad de la segunda década del siglo actual con sus respectivos liderazgos. Nos referimos al Partido Patriota y el ex general Otto Pérez Molina -quien recién constituido en partido político y conformando parte de la GANA- se separa de esta, a los pocos meses de asumir el gobierno de Oscar Berger en 2005. Y la Unidad Nacional de la Esperanza con Álvaro Colom a la cabeza, que arrastra tras la idea de lo politicamente posible a buena parte de la organización local con que conto la izquierda anteriormente, al grado que este partido termina definiendose socialdemocrata y siendo parte de la Internacional Socialista.

En esta disputa interburguesa algunas organizaciones sociales, destacadas personalidades defensoras de derechos humanos y ong-s relacionadas a ese tema, como en otras ocasiones se van de furgón de cola en frente anti-eferegista; que los une la antipatía a la candidatura de Efraín Ríos Montt y su maniobra inconstitucional junto a la movilización de las huestes afines al ex caudillo -en su mayoría población de origen rural y maya quien fue parte de las Patrullas de Autodefensa Civil-   en lo que se conocio como el jueves negro en 2004 asolando los barrios de los ricos de la ciudad, con el fin obligar a la Corte d Consitucionalidad de aprobar su candidatura, pues en Guatemala la Constitución Política actual prohibe a un caudillo que asume el poder por medio de un golpe de Estado como lo realizo Ríos Montt en 1982 y a sus familiares postularse para la elecciones. Lo cual al final la CC aprobo esa candidatura.

En esta situación la izquierda representada en el Congreso tampoco se posiciono independientemnte de esta disputa entre élites, es mas no dijo nada relevante para orientar a la población ni intento hacer nigun frente comun con organizaciones de masas (las cuales tampoco asumieron ninguna posición) para ubicar una postura de clase diferente a las de las fracciones burguesas en pugna.

En el proceso electoral de 2003, esta izquierda va reducida su capacidad de influir en los órganos de Estado como el Congreso de la República y ya consumada la separación entre ANN y URNG, las cuales se presentan separadamente. Así la primera postula binomio presidencial, con los ex comandantes Rodrigo Asturias o Gaspar Ilom y Pablo Ceto a la presidencia y la vice-presidencia respectivamente, el primero proveniente de ORPA y el segundo del EGP, logrando el quinto lugar con 69, 301 votos, el 2,6 por ciento de los votos válidos para esta elección; dos diputados y muy pocas municipalidades.

En ese evento participo el efímero Democracia Social Participativa, partido conformado por figuras y bases del antiguo Frente Unido de la Revolución en una variopinta alianza con algunos ex patrulleros civiles, que presentaron al ex alcalde capitalino impuesto por Ríos Montt en 1982 José Ángel Lee a la presidencia y al ex líder socialdemócrata Américo Cifuentes Rivas quedando en noveno lugar con 1.4 % de los votos válidos para esta elección y ningún congresista.

Sin embargo, la gran sorpresa fue la coalición de fuerzas progresistas que se aglutinaron tras la Alianza Nueva Nación con seis congresistas, aunque se disminuyó su bancada debido al transfuguismo pues varios se pasaron al partido UNE. Se mencionó en su  momento que mucho tuvo que ver con la presencia de figuras que tenían una buena aceptación en medios urbanos. Además, que aglutino a distintas figuras disidentes del partido con orígenes en la ex insurgencia.

Las elecciones generales siguientes de 2007 estuvieron signadas por los intentos de las distintas fracciones del bloque tradicional en el poder,  para hacerle frente a otra candidatura que reflejaba los interés de las grupos emergentes de la burguesía que se escudriñaban bajo la UNE y la candidatura de Álvaro Colom. En otras palabras querían mantener la GANA, pero esta ya se había fragmentado en varios pedazos, al grado que solo una parte del extinto Partido de Solidaridad Nacional se convirtió en Gran Alianza Nacional ya no como coalición electoral sino como partido politoco. La mayoría de los grupos empresariales -aunque no todos- le apostaron apoyar la candidatura de Otto Pérez Molina y el industrial Ricardo Sinibalidi, binomio que se quedó en segundo lugar, atrás de Colom y el medico cardiólogo Rafael Espada candidato vice-presidencial binomio que resultó electo.

En lo que respecta a la izquierda, la ANN en ese momento se había fragmentado debido a los intereses personales entre Jorge Ismael Soto (Pablo Monsanto) ex comandante de las FAR y Nineth Montenegro, que emergía como una congresista que se caracterizaba por fiscalizar el uso de recursos públicos, consiguiendo apoyo en sectores urbanos de capas medias y que se fue acercando algunos sectores empresariales. Además una serie de personalidades sobre todo académicos e intelectuales y en menor medida líderes populares, que se habían aglutinando en distintas expresiones de izquierda pos firma de los Acuerdos de Paz, como UNID y la misma ANN. Formando estas corrientes  Encuentro por Guatemala (EPG) cercano a posiciones liberales y bajo la linea de fiscalización y  manejo honesto de la política, muy en boga actualmente en América Latina, volviéndose un lugar común para diversas tendencias de la política burguesa actual y influido por lineamientos del Departamento de Estado que junto a la lucha contra el narcotrafico se vuelven caballos de troya del imperialismo.

Encuentro Por Guatemala se termina fragementando, primero se separa la Tendencia Revolucionaria Democrática (la ex FAR) y posteriormente  se impone la forma autoritaria de Montenegro, sobre otros actores disidentes de la URNG que se aglutinaban bajo el discurso de la izquierda plural, cuestionando las formas autoritarios de las dos líneas históricas de la izquierda ex insurgente y ahora la de la emergente figura de Montenegro, que se fue volviendo potable para algunos sectores burgueses en un primer momento no monopolicos pero despues eso fue cambiando.

Tras la declaración de Quetzaltenango en 2006 de fundación de EPG donde se decanta por Montenegro y su autoritaria liderazgo  el intento de crear un movimiento carácter “ciudadano” y de “izquierda democrática” con una expresión electoral fracasa y el sector que promulga esta perspectiva, en su mayoría intelectuales forman el también efímero Frente Político Social de Izquierda (FPSI) tras una reunión en la cabecera departamental de  Zacapa. 

En la practica Montenegro va aficiando relaciones con sectores de la burguesia hasta vincularse con nucleos oligarcas y monopolicos como el de cDionisio Gutiérrez, uno de los principales accionistas del  Holding Multi-inversiones y patriarca del grupo corporativo Bosh-Gutiérrez que siempre acariciado convertirse en presidente de la república y que en las elecciones de 2007 apoyo tanto la candidato de Pérez Molina y Roxana Baldetti por el ilegalizado PP como a Montenegro, como en las recientes apoyó al actual presidente electo.

El FPSI se coaligara a otros grupos y organizaciones sociales como el desaparecido Bloque Antiimperialista y  el Frente Nacional de Lucha paraguas del ahora desprestigiado Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud debido a sus dirigencias oportunistas, entre los más importantes, conformando el Movimiento Amplio de Izquierdas, que resuelve aliarse a la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca; partido que en su asamblea para elección de candidatos acuerda denominarse URNG-MAIZ. Estos postulan al periodista Miguel Ángel Sandoval y a la catedrática feminista Walda Elena Barrios Ruiz, cayendo estrepitosamente al décimo lugar con 70,208 votos, el 2.14 % de los votos válidos para esta elección, obteniendo solo dos congresistas, aunque consigue siete  municipalidades.

No mejor le fue a la tendencia conformada por ex miembrosFAR  denominada Alternativa Nueva Nación, quien realiza una alianza con varios ex militares que durante la guerra interna fueron oficiales operativos entre los que sobresalió el coronel Morris de León. El binomio presidencial se conformó entonces con el ex comandante Monsanto como candidato presidencial y con Mario Antonio Portillo Lemus primo del ex presidente Alfonso Portillo como candidato vice-presidencial. ANN no consigue ningún congresista y solo dos alcaldías. Previo a las elecciones esta alianza con militares que fueron parte de las operaciones represivas en la guerra interna contra la población,  provocó la salida de la juventud de ese partido.

Un poco mejor le  fue la alianza que conformo EPG ahora con Montenegro como líder único junto al en ese momento comité pro-formación de partido político Winak, conformado por líderes indígenas mayas -algunos con orígenes en las organizaciones ex insurgentes- otros en el Comité Cívico Xel-Ju  quien logro en la década de los noventas del siglo pasado la municipalidad de Quetzaltenango, con Rigoberto Queme quien provenía del extinto FUR, esto recogian la experiencia del  primer intento de partido  indígena, el Frente de Integración Nacional conformado en el seno de los partidos anti-comunistas permitidos durante el generalato en la decada de los setenta. El binomio se conformó con la premio noble de la paz Rigoberta Menchu dirigente y fundadora de Winak y el empresario Luis Fernando Montenegro Flores proveniente de los sectores no mopolicos y emergentes de la burguesia,  ubicándose en séptimo lugar con 100,365, es decir el 3.56 de los votos válidos para la elección presidencial; además de lograr cuatro congresistas, de las cuales una de ellas Otilia Lux -como parte del acuerdo entre ambas agrupaciones- se separa para conformar la bancada de Winak;  esta alianza no logro ningún gobierno municipal.

En las elecciones de 2011 las izquierdas logran a ultimo tiempo establecer una alianza electoral que se llamó Frente Amplio, compuesto por el Movimiento Político Winak, la Unidad Nacional Revolucionaria Guatemalteca, el en ese momento denominado Alternativa Nueva Nación que cambia de nombre tras el perder su reguistro como Alianza Nueva Nación  en 2007; y el  naciente Movimiento Nueva República (MNR).

Este partido recién logrado su inscripción, se forma cuando el congresista Aníbal García electo por la bancada Encuentro Por Guatemala rompe por el acercamiento con sectores empresariales oligárquicos como los Bosh-Gutierrez, junto a  cuadros - como Gerson Sotomayor,  Javier Monterroso, Oswaldo Samayoa, entre otros, iniciando el proceso de formación del MNR.  Que a diferencia de otras expresiones de izquierda, trato de posicionarse como progresista, un poco retomando los postulados de la desaparecida “izquierda democrática- en la década de los setenta también denominada “socialista democrática” en la década de los setenta del siglo pasado. Además, se diferenciaban de las otras expresiones de izquierda por no considerarse identificados con el chavismo o el socialismo del siglo veintiuno, teniendo como horizontes el Partido de Trabajo y el lulismo de Brasil, una expresión mas burguesa de la izquierda latinoamericana.

EPG por su parte hace una alianza con el recientemente constituido Visión con Valores (VIVA) formado por el ex pastor Harold Caballeros del iglesia pentecostés Shaddai, partido de raigambre conservador y que en los últimos años representa la línea más clara de la ofensiva fundamentalista cristiana contra los derechos conquistados por la clase trabajadora. Estos postulan a Caballeros como candidato a la presidencia junto a ex rector de la Universidad de San Carlos, Efraín Medina a la vice-presidencia, ubicándose en el cuarto lugar con 6.25 por ciento de los votos y seis parlamentarios, entre ellos la fundadora de EPG Nineth Montenegro, que se vuelve a reelegir; alianza que se rompe ya logrados su curules,  separándose tres escaños que serán los del partido de Montenegro.

En estas elecciones se tuvo como contexto el que la candidata oficialista, la ex primera dama Sandra Torres que se divorció del ex presidente Álvaro Colom para poder participar y que logro mucha aceptación en sectores emprobecidos porque bajo su figura concentro los programas asistencialistas del Consejo de Cohesión Social sobre todo mujeres que fueron beneficiadas y eran parte del engranaje de  muchos de estos programas, como antes había hecho Colom en el gobierno de De León Carpio tras dirigir un fondo de inversión social;  como parte de los los paliativos sociales de las políticas neoliberales. La Corte de Constitucionalidad le niega su candidatura por considerar el divorcio un fraude de ley, así el binomio del partido Unidad Nacional de la Esperanza no participa, que conformó una alianza con el partido GANA que en 2008 fue desplazado al interio de este los sectores pro-oligarquicos por sectores emergentes empresariales con fuerza en el interior del país.

Así la arena político-electoral prefiguraba un sistema de tres partidos grandes (Partido Patriota, la  UNE y Libertad Democracia Renovada una escisión del segundo que buscaba ser la aspiración caudillesca del empresario emergente Manuel Baldizon) más otras expresiones de derecha y extrema derecha que a excepción de las vinculadas con capitales tradicionales como Compromiso, Renovación y Orden (CREO) o como VIVA cercana a la derecha evangélica y la Unión del Cambio Nacional (UCN) un partido que la misma embajada gringa –según un cable de Wikiliqs- es calificado de ideología narco; las demás son partidos taxi o franquicias de personajes que buscan convertirse en funcionarios para su beneficio personal.

Así el espectro hacia  la izquierda fue concentrado por el Frente Amplio, que postulo a la premio nobel de la paz Rigoberta Menchu y al diputado aun Aníbal García. Este binomio obtuvo el sexto lugar con 142,599 votos, el 3.22 % de los votos válidos para esta elección; además de lograr tres congresistas y por aparte URNG y Winak obtuvieron una alcaldía respectivamente, sin coalición.

El resultado no fue lo esperado y si bien es progresivo que las izquierdas lograran la unidad -aunque sea en el ámbito electoral, a la cual  reducen su estrategia - la candidatura de Menchu fue una imposición impuesta desde la izquierda continental, que reconociendo su historial de defensora de los derechos de las comunidades y pueblos indígenas, pero obviando el alejamiento hacia estas y su participación aunque simbólica en el gobierno pro-oligárquico de Berger; la unidad fue exigida para exigir apoyos puntuales en lo que se refiere recursos materiales para la campaña electoral.

5. ¿Se pierde una oportunidad de ser un contra-poder?

Se llega así al evento electoral de 2015 que tuvo como telón de fondo la movilización popular, sobre todos de sectores de las capas medias urbanas aunque con un algún número de estudiantes, pueblos indígenas y trabajadores de las ciudades, contra la corrupción de la  vice-presidente Roxana Baldetti  y a Pérez Molina, logrando la renuncia de la primera y a unos días de la primera vuelta del segundo. Por su pusto que esta situación fue combinado por la presión del imperialismo gringo y de las factores de poder oligarca que le quitaron su apoyo a última hora. Pues días antes del evento electoral las principales organizaciones campesinas como CODECA y el Comité de Unidad Campesina aglutinada en la Asamblea Social y Popular mantenían bloqueados varios puntos del país, lo cual tambíen le pusieron con esta acciones presión para que renunciara Otto Perez.

Dentro de ese ambiente los factores tradicionales de poder, neutralizaron la candidatura de Baldizón, bajo la campaña publicitaria del No Te Toca consdierando alguien ajeno a estos y según se menciono ansioso de establecer acuerdos con la China Continental; posteriormente logran por los canales institucionales la transición nombrando en el Congreso al gobierno provisional de Alejandro Maldonado hasta la toma de posición del siguiente gobierno.  Y por último por medio de una maniobra publicitaria, mediática y vía encuestas sobre todo en la segunda vuelta,  el triunfo de Jimmy Morales Cabrera un comediante de programas de humor cuestionable y Jafeth Cabrera ex rector de la Universidad de San Carlos en una administración plagada de corrupción.

En  ese escenario de protesta se planteó desde los sectores más radicalizados de la denominado “plaza” postergar las elecciones, pero sin una salida planificada, solamente el Partido Socialista Centroamericana planteo que se podría convocar a la conformación de una asamblea popular que actuara como constituyente y esta podría ser convocada desde las mismas organizaciones populares como la ASP, el CCDA y CODECA, pero estas divididas no lo hicieron.

Winaq, URNG y MNR no se pronunciaron por darle una salida revolucionaria a estas movilizaciones y solamente el Consejo de Pueblos de Occidente en alianza con Convergencia la continuación de la ANN, considero que no era oportuna, pese a tener en su programa la Asamblea Plurinacional Constitucional.

La ASP asumio una postura abstencionista primero,  pese a que en su seno había candidaturas con diversos partidos de izquierda y posteriormente  llamo al voto nulo, logrando un poco más de 400 mil votos nulos, algo nada despreciable en la primera vuelta. El resultado para las izquierdas no fue el esperado, aunque levemente la coalición Frente Amplio, ahora conformada solamente por URNG Y Winaq mejoro con respecto a las elecciones para diputados con respecto a  2011 no así para presidente y vice-presidente. Mientras que Convergencia[9] –el cual se presentó como una sorpresa- que sin presentar binomio presidencial logro ubicar a tres congresistas para la  octava legislatura ahora finalizanda, aunque el resultado fue desigual para el CPO que postulo solamente candidaturas en el listado nacional no logrando ubicar a ninguna, mientras que  Convergencia ubico a tres candidatos distritales, de los cuales eran procedentes de organizaciónes sociales como el CCDA, el Sector de Mujeres y de colectivos urbanos. MNR por su parte después de diferencias internas  no logro traspasar el umbral requerido por la legislación electoral desapareciendo y Encuentro Por Guatemala se posición también como una sorpresa  en la elección para Congreso, no así para su binomio presidencial que tuvo un magro resultado, llevando ahora a un accionista del Banco de Desarrollo Rural conformado por capital de origen cooperativistas.

Los problemas no estuvieron ausentes en la conformación del binomio del Frente Amplio, pues en un primer momento se había seleccionado al ambientalista Yuri Melini, quien desistió aduciendo que las diferencias internas al interior de URNG significaban que no lograría desarrollar una campaña óptima. Posteriormente se selección nuevamente al periodista Miguel Ángel Sandoval –quien deshonestamente al ser asesor en el Congreso del partido UNE- era contradictorio su presencia para los intereses de esta coalición; este fue acompañado del abogado garífuna Mario Ellington como candidato a vice-presidente.

En el seno de ese partido las diferencias se generaron primero por el desplazamiento de la dirigencia anterior a la asamblea de 2015 conformada por ex miembros del ORPA y la asunción de una nueva por ex miembros del EGP. Pero también porque a nivel de las bases se miró con recelo la alianza con WINAK calificando a este partido de oportunista. Por último y quizás lo más grave, es que otros sectores cercanos al movimiento campesino aglutinados en Comunidades de Desarrollo Campesino, quien manifestaban su oposición a la alianza con WINAK buscaban que el candidato presidencial fuera el abogado cercano a este organismo campesino,  Francisco Sandoval y al no lograrlo, se apartaron de URNG con la intención de conformar el Movimiento por la Liberación de los Pueblos (MLP) que participó en las elecciones de 2019.

Así los resultandos del binomio fueron pésimos, ubicándose en onceavo lugar con 103,000 votos de la elección para presidente, el 0.91 por ciento. A nivel del Congreso, lograron dos diputados quienes se reeligieron, Amílcar Pop por el listado nacional de WINAK y Walter Félix por Huehuetenango de URNG.  Con respecto a gobiernos municipales, la URNG logro San Pablo, departamento de San Marcos y en San Andrés Semetabaj en Sololá, mientras que WINAK ninguna.

Convergencia por su parte bajo este proceso de aggiorgionamiento le apostaron, primero a establecer alianzas y abrir las listas a diversas expresiones sociales. El resultado fue tres diputados, el líder campesino Leocadio Juracán del CCDA, la activista feminista y lesbiana Sandra Moran del Sector de Mujeres y el politólogo Álvaro Velázquez que era apoyado por los colectivos mencionados que fuera sustituido tras su  muerte por Enrique Álvarez, también politólogo y que fue mas cercano al antiguo núcleo de la ANN. Este esfuerzo se vino abajo por las diferencias entre ex comandante Monsanto y los diputados electos contando Álvarez quien durante mucho tiempo fue cercano al ex comandante guerrillero y despues tuvo diferencias postulandose en 2019 por el ahora desparecido Encuentro Por Guatemala.

El Movimiento Nueva República por su parte, Aníbal García le aposto a presentarse como candidato tratando de repetir su experiencia en 2011, pero que ya en solitario demostró un verdadero fiasco, tuvo desavenencias con otros miembros fundadores porque según este estaban interesados en aliarse con fuerzas de lo que se denomina la vieja política cercano a los grupos de capital mafioso.  El conflicto fue tan patético por el control de este pequeño partido que se llevó a los tribunales. El MNR eligió junto García a otro ambientalista, Rafael Maldonado para la vice-presidencia, ubicándose en último lugar, el catorceavo lugar, con 28,496 votos, el 0.58 % y  ningún congresista.

Encuentro Por Guatemala por su parte, tuvo un magro resultado en lo que respecta a su binomio presidencial conformado por el cooperativista y accionista de Banrural José Ángel López como candidato presidencial y fiel a la línea pro-empresarial de este partido, al empresario Peter Lamport ex directivo de Fundesa y ex funcionario del gobierno de Álvaro Arzú candidato vice-presidencial, mostrando claramente su matiz burgués, obteniendo el doceavo lugar con 44,360 votos válidos de la elección presidencial, el 0.91 por ciento. Un mejo resultado fue el conseguido en el Congreso donde ubico siete congresistas del cual uno se separo,  con una buena votación de sectores urbanos.

Toda la energía movilizadora que se desato en 2015 aunque limitada a capas urbanas fue canalizadas por vía de la institucionalidad burguesa. Es decir por medio de reformas constitucionales para conformación de la cortes de apelaciones y de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), para la eleccion del fiscal generla del Ministerio Publico,  la elección de magistrados ante la Corte de Constitucionalidad y el reconocimiento de la justicia indígena como parte del sistema juridico nacional. 

Estas reformas fueron promovidas por la CICIG en 2017  en un primer momento con el respaldo del presidente de la republica, la Junta Directiva del Congreso y la CSJ. Pero tras haberse destapado casos de corrupción sobre el  hermano e hijo del presidente, y sobre  financiamiento ilícito financiado por empresarios de la oligarquía a su partido el Frente de Convergencia Nacional, siendo Morales secretario general en ese momento; el ahora ex presidente arremente contra la CICIG primero expulsando a Iván Velázquez a finales de 2018 y posteriormente no renovando el convenio de creación entre esta comisión internacional y  el Estado, que se vencio en novimebre de 2019.

Pese a que existían de parte de esta y la Fiscalía de Delitos Electorales del Ministerio Publico un caso fuerte de la  implicación de Morales en recibir fondos no fiscalizados, el Congreso en dos ocasiones –la primera en agosto de 2017 y la segunda en septiembre 2018 que se llevo a pedir que se levantara el antejuicio - provocando con eso sendas movilizaciones que no pasaron a mas por la falta de una dirección política clara, responsabilidad de las organizaciones populares y  de los partidos de izquierda.  A partir de eso el gobierno de Morales y la camarilla de ex militares que se llamo la juntita que lo rodearon,  muestró su verdadera cara reaccionaria, pues en sus primeros dos años trato de contemporizar con la CICIG y mantenindo en su puesto algunos ministros de origen progresista apoyado por la agenda de reformas del imperialismo gringo, intentnando mantener la perspectiva liberal pos Acuerdos de Paz dentro del Estado.

En ese contexto aparece dos fuerzas sociales y políticas que emergen con la posibilidad de convertirse en actores claves,  que en algunos casos se decantan por convertirse en partidos políticos o en otros, mantenerse como parte del movimiento popular y social; nos referimos a las organizaciones campesinas y a lo que podríamos denominar el progresismo.

Sobre el primero es interesante como estas en su mayoría adoptan la forma de partidos electorales  para disputar el poder a las fuerzas conservadoras en la arena electoral; sin embargo todavía no queda claro aspectos de su estrategia política,  sobre su posición ante  la naturaleza del poder y del Estado. Estos en su mayoría asumen vias reformistas (primacia por lo electoral) aunque dicen que lo sustenta la base social organica, aunque con platenamientos de avanzados que se enmarcan en el programa de la convocatoria de Asambleas Constituyentes Originarias.

Como antecedente inmediato se en encuentra el CPO que para las ultimas elecciones mantuvo su alianza con Convergencia aunque por el resultado lamentable de este partido y por la existencias de fracturas en CPO no ha podido generar mayores expectativas, el líder mas desatacado de esa organización Benito Morales corrió como candidato presidencial por esta ficha. Por su parte CCDDA que las elecciones de 2015 también fue junto a Convergencia metiendo a un diputado Leocadio Juracan histórico líder de esa organización; pero que en las elecciones de 2019 CCDA fue en alianza al partido Winaq participando Juracan como candidato en el segundo lugar del listado nacional, así como otros miembros del CCDA pero lastimosamente no lograron  ingresar al reciente Congreso electo.

Winaq por su parte también realizo alianzas con otros movimientos locales comunitarios sobre todo en Huehuetenango donde liderazgos de estos corrieron en casillas de elección pública. Así también se tiene el Movimiento de Liberación de los Pueblos (MLP) brazo político-electoral de CODECA donde su binomio presidencial logro nada menos que el cuarto lugar arrastrando el voto-bronca contra el sistema, pero solo ubicó a una diputada en el Congreso por el listado nacional.

Otra expresión campesina es el histórico Comité de Unidad Campesina que junto a otras expresiones sociales organizó la Asamblea Social y Popular. Desde su creación mantuvo en 2015 la posición de llamar al voto nulo y como vimos no fue despreciable estos votos; mientras que en 2019 tuvo una postura más abstencionista,. El CUC se mantiene quizás más fiel a los lineamientos de una organización de masas realizando movilizaciones -lo cual no quita que los demás  no lo hagan especialmente CODECA- y pese a tener acercamientos en materia de candidaturas para 2019 con URNG y Winaq no se concretó nada.

Por otro lado, tenemos al progresismo que se conforma de una serie de liderazgos y activistas muchos intelectuales cercano a posiciones liberales o socialdemócratas, algunos con pasados en la izquierda tradicional y que después de 2015 con la conformación de colectivos como Somos o Justicia Ya,  en su mayoría de capas medias se nutrió ese espectro. Por su posición pequeño burguesa abanderan una democracia en los marcos del estado de derecho actual que sea mas completa y se posicione contra los giros autoritarios, aunque se queda cortos al cuestionar el modelo económico extractivistas como si lo hace con matices la izquierda reformista mas tradicional.

Este espacio lo había monopolizado Encuentro Por Guatemala con un perfil liberal aunque mas a la derecha por sus relaciones consectores emperailes y oligarcas; en 2015 fue de los mas votados pero ahora fue eel Movimiento Semilla comiendose su votos y que vuelve hegemónico en este lado del espectro. También aquí esta el intento de crear un partido permanente de Aníbal García que para las recientes elecciones compitió con la figura de LIBRE.

Por otro lado, hay pequeños grupos como uno denominado Nueva Democracia que en los registros del Tribunal Supremo Electoral esta como comité pro-formación de partido político y que en estas elecciones algunos de sus promotores corrieron con el ahora desparecido EPG. O los grupos políticos que se formaron alrededor de la figura de ex fiscal general Thelma Aldana que como sabemos no se le permitió participar en esta elección como candidata por el partido Semilla por parte de los grupos conservadores del país aunque tenía el apoyo de un sector minoritario de la oligárquica mas cercano a Dionisio Gutiérrez.

Otros como el candidato presidencial de Winaq Manuel Villacorta que fue postulado por ese partido, queriendo establecer este partido un puente entre la izquierda y el progresismo. O el del ex director de la Superintendencia de Administración Tributaria Juan Francisco Solorzano Foppa que intento conformar un comité cívico para participar por la municipalidad de la Ciudad de Guatemala, con grandes chances de disputarle el gobierno municipal capitalino al ultra-conservador Partido Unionista del ex presidente Arzú que tiene la ciudad como un feudo, pero por argucias legales no fue inscrito como Comité Civico. O el de Alvaro Veliz y su agrupación La Comuna inspirado en el municipalismo democratico y que participo como candidato alcalde por la Ciudad de Guatemala por el partido  Semilla logrando un tercer lugar

Un caso especial no exactamente de izquierda pero que es importante mencionar es  el de Bienestar Nacional un partido cuya ficha ya existía en manos de un politiquero de nombre Fidel Reyes Lee ex diputado del desaparecido LIDER, pero que ahora fue ocupado por el portillismo afín a ex presidente,  al grado que la ex esposa de este y ex primera dama, Evelin Morataya se disputa con el sector de Reyes Lee ser la jefe de bancada de ese partido logrando un buen numero de diputados y corporaciones municipales. Los portillista cohabitan en este partido con otras tendencias mas derechistas y algunos vínculos con el crimen organizado como la de Reyes Lee.

Recapitulando en estas elecciones, la izquierda y el progresismo pese a ir desunida avanzó levemente en las preferencias de los votantes y se ve en el número de curules obtenidos en el Congreso aunque no así en las Corporaciones Municipales que se mantiene marginalmente.

Si bien tampoco es que aun unida se convierta en un factor de poder que pueda incidir sin negociar en el Congreso, ante la aplanadoras  de lo que significa la UNE con 52 diputados que con desveniencias internas en la conformación de la nueva bancada armo una planilla con muchos de estos partidos de izquierda para controlar la Junta Directiva perdiendola. Y la otra aplanadora  al del partido ofical VAMOS con solo 17 diputados se alio a los partidos –tal cual hizo Morales en su goberno- de derecha y cercanos a practicas de impundad mal llamado por los medios pacto de corruptos, logra la presidencia del Congreso, aunque la UNE contiene la mayoria de las comisiones, VAMOS obtiene las princiapales en materia economica, política y de gobernabilidad.

Así los resultados para las expresiones de izquierda y progresisas en las elecciones presidenciales fueron los siguientes:

Thelma Aldana y Neftalí López por el MLP con 452, 260 votos; el 8.97%.

Manuel Villacorta y Liliana Hernández por Winaq con 229, 362 votos; el 4.55 %.

Pablo Ceto y Blanca Colop por URNG con 95 531 votos; el 1.90 %.

Manfredo Marroquín y Oscar Morales de EPG con 50,594 votos; el 1.00%.

Aníbal García y Carlos Pérez con 41,800 votos; el 0.83 %.

Benito Morales y Claudia Valiente de Convergencia con 37,579 votos; el 0.75%.

Por su parte a nivel del Congreso de la Republica, los escaños y votos recibidos quedaron de la siguiente manera:

-Movimiento Semilla con 211, 369 votos y 7 escaños obtenidos.

-Movimiento Winaq con 141,277 votos y 4 escaños.

-Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca con 112,416 votos y 3 escaños.

-Movimiento de Liberación de los Pueblos con 119,229 votos y un escaño.

Afuera y prácticamente cancelados quedo Encuentro Por Guatemala cuyos votos fueron comidos por izquierda por Semilla y posiblemente por Winaq y por derecha el partido Compromiso Renovación y Orden (CREO) afín al empresariado, cuyo electorado le paso la factura a Montenegro por ser de la diputada que más se ha reelegido pese a llevar como candidato a Marroquín quien ha dirigido la ong Acción Ciudadana y ha sobre salido cuestionando casos de corrupción. LIBRE el segundo intento de García por tener un partido afín a este y Convergencia vinculado bajo la egida del ex comandante de las extintas FAR Pablo Monsanto, aunque esta corriente tienen la capacidad de organizarse nuevamente y habrá que ver decisión asume CPO si se mantiene articulado a estos o no

 A nivel de municipalidades la izquierda especialmente la URNG aumento levemente al grado de obtener la Municipalidad de Sololá cabecera del departamento con el mismo nombre, ademas obtuvo cinco municipalidades, Movimiento Semilla por su parte cuatro alcaldías, Convergencia pese a desparecer del espectro político obtien dos municipalidades, Movimiento Winaq una Corporación Municiapl y LIBRE que también despareció una de igual manera.

Por su parte expresiones de izquierda pequeñas sin participación electoral, como el PGT refundado dejo su tradicional posición abstencionista y llamo a votar por las candidaturas de izquierdas generando una división en su seno por un sector que mantiene esa postura abstencionista. Mientras el PSOCA también hizo ese llamado pero con una política concreta, que fue la unidad de las izquierdas y la necesidad de trascender la coyuntura electoral con un programa revolucionario para hacerle frente al gobierno neoliberal y anti-popular de Giammatei.

6. La cuestión por el poder

En general consideramos  el tema de la disputa por el poder para todas las fuerzas izquierda y progresista, lo reducen a ocupar espacios de elección o representación, con el fin de ejercer una forma distinta de “política” donde la entienden como estrategia de  incidencia dentro del Estado. Correctamente consideran que la política al ser ocupada por expresiones conservadoras y mafiosas, ha servido en contra de los intereses de las clases populares y trabajadoras y por ende, la necesidad de fomentar leyes y políticas en beneficio de la población pobre del país.

Pese a tiene claro que el ejercicio del poder responde a una matriz reaccionaria y de clase, al servicio de las distintas fracciones de la burguesía y los núcleos de la oligarquía. Pero bajo la lógica de lo políticamente posible y del contexto abierto con la firma de la paz cada vez más en franco retroceso, no se identifica un programa y proyecto claro de cuestionamiento a la naturaleza desigual del sistema capitalista, aunque algunas expresiones de izquierda reformista y provenientes del campesinado y las comunidades si hacen una crítica al modelo extractivista actual.

En general se considera que es dentro de las instituciones actuales por medio de reformas consiguiéndose algunas conquistas para la población, considerando que se puede hacer una transformación desde adentro de las instituciones del Estado burgués;  y es válido aun para expresiones con una perfil –dentro de una  ubicación programática más radical- como es MLP que menciona en su programa la nacionalización de algunos servicios públicos.

Por su parte partidos como Semilla y LIBRE, pese a cuestionar al régimen político y la forma actual de hacer política, al  querer desmarcarse de la izquierda reformista, termina asumiendo una posición casi enfermiza, corriéndose más el centro, terminan considerando que el horizonte posible y único se circunscribe a modificar desde la institucionalidad actual.

Por último, el debate debería girar sobre la construcción de un programa histórico revolucionario, donde la incidencia en el Estado y la administración pública no sea para supeditarse al funcionamiento de este que siempre estará sujeto al accionar de los intereses de la burguesía y las dimitías fracciones de esta; sino de convertir estos espacios en trincheras de lucha contra la clase dominante y disputar el poder político a esta.

Por tanto es importante problematizar cual deber ser la política relacionado a la estrategia,  cual debe centrarse en la toma del poder –la disputa por esta- de cara al desplazamiento de las oligárquica,  las fracciones emergentes burguesas y las elites conservadoras de políticos, civiles, militares y funcionarios, que pululan en diversas niveles del Estado

Definir claramente cual es lo político, las tácticas para la acción de cara al programa y proyecto revolucionario que se pretende construir con la estrategia o la política. Aquí entra el debate de la Asamblea Constituyente su naturaleza originaria y plurinacional si se quiere,  pero que a nuestro entender debiera primero ser construida bajo la lógica de organización y articulación popular para que sea el sostén de la constituyente;  segundo que este sea el espacio donde se construya el contra-poder revolucionario de cara al enfrentamiento directo contra las fuerzas de la reacción. Como mencionaba Trotsky en los países neo-coloniales la Asamblea Constituyente es la forma más democrática para que el proletariado y su dirección asuman la tarea de la revolución social.

El poder popular ya sea como formas comunales o consejistas que pueden ser el sostén de una constituyente originaria puede convertirse ya no solo en el sostén de esta, sino en el basamento del nuevo Estado proletariado y revolucionario, buscando en todo momento que no sean sustituidos por una capa dirigente inamovible como paso en las revoluciones socialistas del siglo XX.

Para ir terminando, consideramos que  las tares de la revolución social, pasa obviamente por reformas al régimen político y al modelo económico y que pueden adquirir diversos ritmos –según la capacidad de la reacción para oponerse a estas,  pero también por la necesidad de la socialización de las fuerzas productivas- debe armarse en programa revolucionario que trascienda la pesada herencia del reformismo y el estalinismo en todas sus versiones; equiparse bajo el Programa de Transición[10] que es donde se vincula las tareas democráticas y socialistas, claro actualizado a la realidad guatemalteca, centroamericana y mundial.

Así se abre el horizonte de conformación de la Republica Federal Socialista Centroamericana, única garantía para terminar la construcción de una nación incluyente para el proletariado y las diversa capas populares centroamericanas; que implica la conformación de órganos de poder popular federales y una economía integrada para beneficio popular, no regida por los monopolios privados y por los intereses imperialistas de distintas burguesías de los países centrales. Esto es solo un paso en la revolución socialista internacional que debe construirse ante la crisis actual social y ecológica del capitalismo y la unidad centroamericana es un peldaño, revolución que debe golpear tanto el centro como la periferia mundial; articulada en la construcción de los Estados Unidos Socialistas de América elemento estratégico vital para eliminar al imperialismo gringo.

BIBLIOGRFÍA

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Colom Argueta, Manuel. “Una Breve Democracia en el País de la Eterna Dictadura”, publicaciones del Frente Unido de la Revolución;  Guatemala, Centroamérica, mayo de 1971.

Del Águila Mejía, Alejandro. “Crisis del régimen político, partidos y fuerzas sociales en pugna en la actual campaña electoral ”, en Revista de Centroamérica Numero Uno, abril de 2019;  recuperado de https://revistadecentroamerica.org/index.php/guatemala/24-guatemala-crisis-del-regimen-politico-partidos-y-fuerzas-sociales-en-pugna-en-la-actual-campana-electoral.

“Guatemala: Historia Reciente (1954-1999)”, Tomo II, la Dimensión Revolucionaria. Editores: Virgilio Álvarez Aragón, Carlos Figueroa Ibarra, Arturo Taracena Arriola, Sergio Tishcler Vizquerra y Edmundo Urrutia García. Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales; Guatemala, Centroamérica, mayo de 2013.

Guerra Borges, Alfredo. “La Experiencia de Guatemala y algunos problemas de la actual de lucha revolucionaria”. 1964.

León Trotsky. “La Revolución Permanente”, publicado por vez primera en idioma ruso por la Oposición de Izquierda en Berlín, 1930. Recuperado de https://www.marxists.org/espanol/trotsky/revperm/index.htm.

Miguel Ángel Reyes Illescas. “La Esperanza Entre Sombras, el Proceso de Solución Política al Conflicto Armado”, en “Guatemala: Historia reciente (1954-1996), Tomo IV, Proceso de Paz y Contexto Internacional. Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales; Guatemala, Centroamérica, mayo de 2013.

Moreno, Nahuel. “Revoluciones del Siglo XX”, publicado en www.elsoca.org y recuperado en https://www.elsoca.org/index.php/publicaciones/cuadernos-de-el-socialista-centroamericano/1294-cuaderno-no-6-de-el-socialista-centroamericano.

Sáenz de Tejada, Ricardo. “Democracia y elecciones en Guatemala (1984-2011), publicado por Editorial Cara Parens de la Universidad Rafael Landívar. Guatemala, Centroamérica 2016.

Velázquez, Álvaro:

“Manual para poner de acuerdo a las izquierdas” en Plaza publica 05 de diciembre de 2014; recuperado de https://www.plazapublica.com.gt/content/manual-para-poner-las-izquierdas-de-acuerdo.

“Primero hay que refundar a la izquierda” en Plaza Publica 26 de mayo de 2016; recuperado de https://www.plazapublica.com.gt/content/primero-hay-que-refundar-las-izquierdas.

Documentos:

-Carta de los Cuadros Militares y Combatientes que Rompen con la DN del EGP, a la DN y a los Compañeros de esa Organización. Comandante Benedicto; Guatemala, Centroamérica, 12 de febrero de 1984.

-Comunicado Interno sobre la Maniobra Fraccionlista Encabezada por Benedicto. Ejercito Guerrillero de los Pobres; Guatemala, Centroamérica, febrero de 1984.

-Fundamentos Teóricos de las Fuerzas Armadas Rebeldes. Dirección Nacional de las Fuerzas Armadas Rebeldes; Guatemala, Centroamérica, Marzo de 1973.

-Documento de Marzo. Frente Guerrillero Edgar Ibarra de las Fuerzas Armadas Rebeldes; Guatemala, Centroamérica, 7 de marzo de 1967.

-El Camino de la Revolución Guatemalteca. Partido Guatemalteco del Trabajo; Guatemala, Centroamérica, diciembre de 1969

-Estilo de Trabajo. Organización Revolucionaria del Pueblo en Armas; Guatemala, Centroamérica,

-La Situación Actual del Movimiento Revolucionario y  su Urgente Necesidad de Profundizar la Unidad. Movimiento Revolucionario del Pueblo-Ixim; Guatemala, Centroamérica enero de 1984.

-Línea de masas del EGP Durante la Guerra Popular Revolucionaria en Materiales de Formación Política. Ejercito Guerrillero de los Pobres; Guatemala, Centroamérica, julio de 1979.

-Primera Declaración de la Sierra de las Minas en Revolución Socialista. Movimiento Revolucionario 13 de Noviembre; Guatemala, Centroamérica, marzo de 1965.

-Proclama Unitaria de las Organizaciones Revolucionarias EGP, FAR, ORPA y PGT, al Pueblo de Guatemala. Febrero de 1982.

-Pronunciamiento de la Comandancia General de la URNG Sobre la Reunión de Presidentes de Centroamérica y el Plan Arias. Unidad Revolucionaria Nacional de Guatemala.

                           

NOTAS

[1] Este partido fue fundado por ex funcionarios de los gobiernos de la revolución aduciéndose continuadores de esta, pero en la práctica se fue derechizando sufriendo escisiones por izquierda que se mencionaran más adelante.

[2] Este evento realizado en 1978 en el sitio arqueológico de Iximché que fue capital del Estado Kaqchiqueles, colonizado por españoles en el siglo XVI evento que fue de carácter paradigmático; porque con esto se puede hablar que a partir de esto se genera un politización de las comunidades mayas asumiendo en muchos casos una orientación de izquierda aunque con sus matices propio y socialista aunque solo algunas corrientes al interior de los pueblos indígenas.

[3] Conformado por el EGP, FAR, ORPA y un facción del PGT el Núcleo de Dirección que claramente estaba estructurada para el accionar armado a diferencia de la facción mayoritaria denominada PGT Comité Central, estas fueron obligados a fusionarse en los años siguientes.

[4] Pese adoptar  la Iniciativa de Contadora (conformada por México, Colombia, Panamá  y Venezuela)  aunque tanto los gobiernos militares de Ríos Montt y de Mejía Victores también se sumaron a estas y  la política de apertura democrática por parte de Estados Unidos y la socialdemocracia internacional en Centroamérica con  los acuerdos de  Esquipulas I y II.

[5] En estos años hubo un fuerte movimiento contra la ingreso forzado en las PAC promovido por la organización Comunidades Étnicas Rujunel Junam orientado por ORPA que aglutino a diversos grupos campesinos a finales de los ochenta.

[6] Plataforma de organizaciones sociales que se estableció en 1994 para ser parte de las negociaciones entre el Estado y la URNG pero solo como consultante. Esta plataforma se conformó después de desavenencias entre organizaciones sociales que acompañaron la acción golpista de la oligarquía contra la aventura bonapartista de Serrano en la llamada Instancia Nacional de Consenso dominando por actores del gran capital tradicional.

[7] Este fue un escisión del Partido Revolucionario (PR) a inicios de la década de los setenta, el PR fue fundando a finales de la década de los cincuenta conocido como parte de los partidos históricos junto a la Democracia Cristiana de Guatemala (DCG) de orientación socialcristiana y el ultraderechista Movimiento de Liberación Nacional. El PR que aglutino a algunos partidarios de los gobiernos revolucionarios rápidamente abjuro de esta y asumió el anti-comunismo aunque menos recalcitrante y pese oponerse al golpe militar de Enrique Peralta Azurdia (el primer gobierno militar bajo la Doctrina de Seguridad Nacional) en 1963, gana las siguientes elecciones con Mario Méndez Montenegro 1966 gobierno que se pliega a las políticas contra-insurgentes del imperialismo y la camarilla militar como observamos y  a partir de esto es que aparecen diversas escisiones.

[8] Este partido fue una fachada formado por el Partido Socialista en los últimos años de la dictadura de Augusto Pinochet para participar en las elecciones de 1990, posteriormente se separo formalmente pero fue parte de la Concertación de Partidos Por la Democracia, después denominado Nueva Mayoría, uno de los sostenes del régimen político pos pinochetista junto a la derecha, regimen cuestionado hoy cuestionada por las masas chilenas.

[9] Esta agrupación que es el reciclaje del núcleo principal de las ex FAR, que al perder la ficha en 2011 la Alternativa Nueva Nación, realizan de cara al 2015 una alianza interesante con organizaciones populares como el Consejo Campesino de Occidente y otros; que junto al CPO estructura conformada por liderazgos relacionadas a consultas comunitarias en defensa del territorio en comunidades indígenas, participan sin presentar binomio presidencial, más si candidaturas para diputados y consejos municipales.

[10] La actualización del Programa de Transición tendría que pasar por retomar las diversidad étnica y de allí problematizar la postura de la plurinacionalidad por un lado, pero también el atraso de las fuerzas productivas en un país sobre todo de capas medias no totalmente asalariadas lo cual nos da la clave para entender el papel del mercado y la existencia de la pequeña burguesía. Pero ademas la visualización de Centroamérica como una lugar común donde se debe de  terminar de construir la nacionalidad casi inexistente de los países que la componen, esto ante un realidad donde los grupos económicos centroamericanos aceleran por medio de la unión aduanera su integración y la conformación de región bajo los monopolios existentes y la disputas inter-imperialistas mundiales.

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