22
Jue, Oct

Revista de Centroamérica
Tools
Typography
  • Smaller Small Medium Big Bigger
  • Default Helvetica Segoe Georgia Times

La pandemia y los grandes acontecimientos que se avecinan.- 

La pandemia del coronavirus ha provocado un repentino desplome de la actividad económica mundial. La crisis latente, subterránea, del sistema capitalista afloró de un solo golpe. Los capitalistas han aprovechado la situación para aplicar medidas de ajuste en todo el mundo, que golpean de manera especial a la clase trabajadora, anulando con ellos las conquistas laborales que fueron obtenidas después de largas décadas de luchas.

 

La repuesta de algunos gobiernos ha sido decretar cuarentenas, que varían en su grado de rigurosidad, dependiendo de la situación de cada país. Pero en todos los casos, estas cuarentenas han estado acompañadas de leyes especiales que legalizan el teletrabajo, la flexibilización laboral, autorizan despidos, reducen el horario laboral o recortan los salarios. En pocas palabras, la pandemia ha sido utilizada por los capitalistas para depurar sus empresas, hacerlas más rentables, bajar costos y crear condiciones para asaltar los mercados, cuando se reduzca el nivel de contagios y muertos.

En Centroamérica, las medidas para mitigar los efectos de la crisis económica, han sido casi nulas. Los trabajadores del sector informal, la mayoría de la población trabajadora, no tiene ningún tipo de medida que realmente los favorezca.

En ese sentido, no hemos sido la excepción, sino la trágica confirmación de lo que ocurre a nivel mundial. La única gran diferencia es que los artificiales Estados nacionales de la región, vienen arrastrando una crónica crisis económica y social, un alto nivel de endeudamiento, una irresoluble crisis fiscal, que se traduce en sistemas de salud en bancarrota. Esta situación vuelve particularmente frágil a la población de nuestros países, ante el incontenible avance de la pandemia.

A lo anterior, habría que agregar que los diferentes gobiernos maquillan las cifras de contagios y muertes, para ocultar la realidad, la dramática situación que viven las masas trabajadoras y los sectores populares.

La mayoría de los países del mundo están en recesión, especialmente Estados Unidos. Esta recesión mundial afectará gravemente las débiles economías de la región, cuyos productos se venden principalmente en el mercado norteamericano. Si analizamos la combinación de recesión mundial, su incidencia en la agudización de la crisis económica regional, el hecho que la migración hacia Estados Unidos se ha detenido abruptamente (habrán menos remesas) , y las secuelas de una peste que no terminará en los próximos meses, tenemos todos los ingredientes que conducirán en el corto plazo a grandes luchas contra el hambre, a posibles explosiones sociales, y un largo periodo de inestabilidad política.

Se avecinan grandes acontecimientos en Centroamérica y en el mundo. La degradación de las condiciones materiales de vida, obligará a millones de personas a pelear por la sobrevivencia. No hay otro camino.

Por ello, una buena parte de la presente edición, contiene artículos dedicados a analizar el tema de la pandemia, y sus posibles consecuencias, para promover el debate sobre estos temas. Otros artículos analizan la tendencia generalizada a la suspensión de contratos laborales, en detrimento del elemental derecho al empleo.

Por último, siempre dedicamos un espacio a la situación de Nicaragua. En este caso, publicamos una crónica de los hechos ocurridos entre abril y julio del 2018, que marcaron el nacimiento de una insurrección desarmada la dictadura Ortega-Murillo, la que fue aplastada militarmente. Es importante repasar lo que sucedió y sacar las debidas enseñanzas.

Esperamos, como siempre, que esta edición de la Revista de Centroamérica, sea de utilidad para todas y todos.

 

Para descargar la revista para imprimir, haz click aquí

 

 

La repuesta de algunos gobiernos ha sido decretar cuarentenas, que varían en su grado de rigurosidad, dependiendo de la situación de cada país. Pero en todos los casos, estas cuarentenas han estado acompañadas de leyes especiales que legalizan el teletrabajo, la flexibilización laboral, autorizan despidos, reducen el horario laboral o recortan los salarios. En pocas palabras, la pandemia ha sido utilizada por los capitalistas para depurar sus empresas, hacerlas más rentables, bajar costos y crear condiciones para asaltar los mercados, cuando se reduzca el nivel de contagios y muertos.

En Centroamérica, las medidas para mitigar los efectos de la crisis económica, han sido casi nulas. Los trabajadores del sector informal, la mayoría de la población trabajadora, no tiene ningún tipo de medida que realmente los favorezca.

En ese sentido, no hemos sido la excepción, sino la trágica confirmación de lo que ocurre a nivel mundial. La única gran diferencia es que los artificiales Estados nacionales de la región, vienen arrastrando una crónica crisis económica y social, un alto nivel de endeudamiento, una irresoluble crisis fiscal, que se traduce en sistemas de salud en bancarrota. Esta situación vuelve particularmente frágil a la población de nuestros países, ante el incontenible avance de la pandemia.

A lo anterior, habría que agregar que los diferentes gobiernos maquillan las cifras de contagios y muertes, para ocultar la realidad, la dramática situación que viven las masas trabajadoras y los sectores populares.

La mayoría de los países del mundo están en recesión, especialmente Estados Unidos. Esta recesión mundial afectará gravemente las débiles economías de la región, cuyos productos se venden principalmente en el mercado norteamericano. Si analizamos la combinación de recesión mundial, su incidencia en la agudización de la crisis económica regional, el hecho que la migración hacia Estados Unidos se ha detenido abruptamente (habrán menos remesas) , y las secuelas de una peste que no terminará en los próximos meses, tenemos todos los ingredientes que conducirán en el corto plazo a grandes luchas contra el hambre, a posibles explosiones sociales, y un largo periodo de inestabilidad política.

Se avecinan grandes acontecimientos en Centroamérica y en el mundo. La degradación de las condiciones materiales de vida, obligará a millones de personas a pelear por la sobrevivencia. No hay otro camino.

Por ello, una buena parte de la presente edición, contiene artículos dedicados a analizar el tema de la pandemia, y sus posibles consecuencias, para promover el debate sobre estos temas. Otros artículos analizan la tendencia generalizada a la suspensión de contratos laborales, en detrimento del elemental derecho al empleo.

Por último, siempre dedicamos un espacio a la situación de Nicaragua. En este caso, publicamos una crónica de los hechos ocurridos entre abril y julio del 2018, que marcaron el nacimiento de una insurrección desarmada la dictadura Ortega-Murillo, la que fue aplastada militarmente. Es importante repasar lo que sucedió y sacar las debidas enseñanzas.

Esperamos, como siempre, que esta edición de la Revista de Centroamérica, sea de utilidad para todas y todos.

 

Para descargar la revista para imprimir, haz click aquí